BAGDAD, Irak, jun. 16, 2004.- Desconocidos armados asesinaron a tiros al jefe de seguridad de los yacimientos de petróleo de Kirkuk, Ghazi Talabani, informaron este miércoles fuentes de la policía de esa ciudad del norte de Irak, principal centro de producción de crudo del país. Las fuentes no ofrecieron más detalles sobre el suceso, que coincidió con un nuevo sabotaje con explosivos contra un oleoducto al oeste de la ciudad.
Sin embargo, el general Anwar Amin, de los Cuerpos de Defensa de Irak, señaló que Talabani fue muerto mientras iba camino a su trabajo en la ciudad petrolera de Kirkuk.
Tres elementos armados dispararon contra el automóvil de Talabani luego de que su guardaespaldas dejó brevemente el vehículo en un mercado lleno de gente. El guardián resultó herido.
De origen kurdo, Ghazi Talabani es un miembro de la familia de Jalal Talabani, líder de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), que controla parte de la región septentrional iraquí.
El asesinato parece enmarcarse en la serie de crímenes y arreglos de cuentas internos que se registran en Irak desde la caída el 9 de abril de 2003 del régimen de Saddam Hussein, y que al menos han costado la vida a decenas de personas.
En la mayoría de los casos, las víctimas de esos asesinatos eran miembros de la comunidad kurda o personalidades suníes o chiítas a quienes la insurgencia acusaba de cooperar con la ocupación.
Talabani es el tercer funcionario de alto nivel muerto este mes, mientras se incrementa la violencia en Irak antes de la entrega de soberanía el 30 de junio por parte de las autoridades de ocupación encabezadas por Estados Unidos.
Elementos armados dieron muerte a un funcionario del Ministerio de Educación el domingo, así como a un viceministro de Relaciones Exteriores el día previo, mientras iba camino a su trabajo.
Este fue también el segundo ataque en igual número de días contra el atribulado sector petrolero del país. Saboteadores hicieron estallar dos oleoductos en el sur de Irak el martes, reduciendo en más de un 50 por ciento sus exportaciones desde el sur.
El revivir las exportaciones petroleras es considerado un elemento crítico para la recuperación de la economía de Irak, luego de décadas de guerras, sanciones internacionales y la tiranía de Saddam Hussein.