BAGDAD, Irak, jun. 16, 2004.- El clérigo radical chiíta Muqtada al Sadr pidió este miércoles a los miembros de su milicia, "Ejército de Al Mahdi", que no son originarios de Nayaf, que abandonen esta ciudad santa chiíta y a regresen a sus hogares. La petición forma parte de un comunicado del joven clérigo, en el que dice que "los miembros del Ejército de Al Mahdi, los fieles que han ofrecido sacrificios, tienen que regresar a sus respectivas provincias para cumplir allí su deber".
El llamamiento de Al Sadr se enmarca dentro de los esfuerzos para calmar la situación en las ciudades sureñas iraquíes que acogen los santuarios más importantes de la comunidad chiíta.
Centenares de personas han muerto en los combates desencadenados a partir del pasado abril entre el Ejército de Al Mahdi y las tropas norteamericanos en Kerbala, Nayaf y la vecina Kufa, así como en el barrio bagdadí Medinat al Sadr.
La situación comenzó a calmarse en estas ciudades tras el logro, hace dos semanas, de una tregua entre las partes beligerantes, gracias a la mediación de autoridades religiosas chiítas, líderes políticos y jefes tribales iraquíes.
De acuerdo con la tregua, las tropas estadounidenses se retiraron hacia sus bases en los alrededores de la ciudad, mientras que la policía iraquí regresó a Nayaf para proteger la seguridad de los lugares santos chiítas.
El mando militar norteamericano insiste, sin embargo, en que el Ejército de Al Mahdi sea disuelto y que Sadr se entregue para que ser juzgado por un tribunal iraquí en relación con el asesinato de otro clérigo chiíta, Abdulmayid al Joi, en abril del año pasado en Nayaf.