MIAMI, Estados Unidos, jun. 16, 2004.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se dirigió este miércoles a sus tropas en el mundo y prometió que se mantendrán en Irak hasta que haya un gobierno democrático a pesar de la escalada terrorista. En un mensaje de 35 minutos transmitido por vía satélite y radio a las fuerzas estacionadas en Irak, Afganistán y el resto del mundo, Bush indicó que permanecerán con los iraquíes "hasta que su libertad esté asegurada".
"No hemos venido a conquistar sino a liberar gente. No dejaremos que los asesinos se crucen en el camino de un Irak libre y democrático", dijo Bush en su discurso ante unos diez mil soldados en la Base Aérea MacDill en Tampa, Florida.
Bush había visitado la base MacDill seis días después de la invasión a Irak, y este miércoles la base sirve de Comando Central para las operaciones de Estados Unidos en Irak y Afganistán.
En esta ocasión después de más de un año de un costoso conflicto, Estados Unidos está cerca de entregar la soberanía política a Bagdad a un consejo iraquí el próximo 30 de junio.
Igual que hace 14 meses en este mismo lugar, Bush volvió a advertir que esa transición para un Irak democrático no llegará sin una escalada de violencia.
"Podemos esperar más violencia en las próximas semanas y meses, pero el futuro de Irak ya se está viendo", dijo.
Bush advirtió a sus fuerzas que "los terroristas crecerán más desesperados y violentos", y llamó a los insurgentes "traidores" y "enemigos de la democracia y la esperanza".
"Podemos esperar más ataques en las próximas semanas, más autos bomba y suicidios. Pero nuestra coalición está firme", insistió.
Bush agradeció a las tropas por "defender el país y la paz en el mundo" y por "dar honor y crédito a Estados Unidos".
Esta fue la quinta aparición de Bush en la base militar de Florida y su viaje número 22 desde que fue electo presidente.
A pesar de que la visita es oficial y no una de campaña, dio al presidente la oportunidad de defender su criticada posición sobre el tema de Irak frente a los votantes de Florida cortejados fuertemente por la campaña de candidato demócrata John Kerry.
El mayor premio electoral de todos los estados en batalla para las elecciones es Florida que ofrece al ganador 27 votos electorales.
La carrera presidencial está reñida en Florida, igual que hace cuatro años cuando sólo 537 votos dieron a Bush el estado y la Casa Blanca.