ASUNCIÓN, Paraguay, jun. 16, 2004.- Un tercer desempleado del transporte público en Paraguay se hizo crucificar reclamando su reincorporación a la empresa en que trabajaba. El lunes y martes pasados se hicieron crucificar otros dos conductores, por los mismos motivos.
La Secretaría del Transporte Colectivo del Área Metropolitana (Setama) sacó de circulación en enero a varias compañías de autobuses cuyas unidades no reunían las condiciones técnicas requeridas por los reglamentos.
Sin embargo, unos 300 conductores desempleados no consiguieron empleo en otras empresas por lo que comenzaron a manifestarse frente a Setama desde hace tres semanas.
Ante la negativa de la Secretaría de rehabilitar las empresas desautorizadas para cubrir diferentes itinerarios en Asunción y pueblos vecinos, los obreros resolvieron hacerse crucificar, con clavos atravesando sus manos, para llamar la atención de las autoridades.
Ramón Vera, de 34 años, el tercero en aparecer clavado a un madero, dijo que "esta no es una medida heroica sino un pedido de trabajo porque tengo familia a la que debo dar de comer, igual que mis compañeros desocupados".
Ricardo Ruiz, secretario del gremio de conductores, comentó que en las próximas horas "nos reuniremos con algunos parlamentarios para reclamar ayuda. No sé qué tipo de ayuda nos darán pero son representantes del pueblo y no pueden mantenerse indiferentes a esta situación grave".