SAO PAULO, Estados Unidos, jun. 16, 2004.- Los países en desarrollo, en actitud consecuente respecto a sus demandas a las naciones ricas, iniciaron este miércoles un proceso que debe llevarlos a otorgar condiciones preferenciales de comercio a los más pobres. Se trata de fortalecer el flujo comercial entre países del hemisferio sur, para dar a los menos favorecidos acceso a los mercados de naciones de mediano desarrollo.
El proceso empezaría en noviembre en Ginebra y podría aumentar considerablemente la cooperación entre las naciones en desarrollo al beneficiar a los 44 miembros del grupo, al que se agregarían otros 40.
"Estamos aquí para crear condiciones necesarias que nos permitan a nuestros empresarios, productores, agricultores y trabajadores mayor prosperidad y bienestar," dijo el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, presidente del llamado Sistema General de Preferencias Comerciales.
En 2001, el valor del comercio entre los participantes de ese sistema era de 71.400 millones de dólares.
El anuncio ocurrió 10 horas después de un vehemente reclamo de dos presidentes, uno de Africa y otro del Caribe, para que las naciones en desarrollo sean coherentes con lo que reclaman y abran sus mercados a los menos favorecidos.
Los propios países en desarrollo cierran sus mercados a otras naciones pobres y mantienen viejas prácticas proteccionistas, dijeron los presidentes de Uganda y República Dominicana. "Coherencia", fue una exigencia repetida a lo largo este miércoles entre los países en desarrollo.
El mandatario ugandés Yoweri Museveni y el presidente electo de República Dominicana, Leonel Fernández, destacaron que sus naciones necesitan del comercio del mundo industrializado, simplemente porque es el que tiene mayor número de consumidores.
Las quejas presidenciales se produjeron cuando se aguardaba el lanzamiento de la tercera ronda de negociaciones del sistema de preferencias que data de los años 80.
Pero si hay problemas con el mundo desarrollado, "nuestros socios del sur, como India, Brasil, China, también nos cierran", dijo Museveni. "Esto es también nuestra culpa, hablo como africano, los africanos disfrutan de sufrir, y luego se quejan".
Y cuando en el mundo industrializado se habla de los millones de dólares que entregan en ayuda a las naciones en desarrollo, los africanos ya tienen más de cien años como donantes, indicó.
"Soy un gran donador porque por cada kilo del algodón que vendo, dono 10 dólares", añadió Museveni, destacando que los países africanos, como otros del mundo subdesarrollado, sólo venden materias primas, que adquieren valor en países ricos.
Por eso, añadió, la pepita de cacao tiene arancel cero en Europa, pero en esa misma región el arancel es de 25% para el chocolate. "Lo que quiere decir que si eres inteligente e intentas mejorar, serás castigado" con medidas proteccionistas.
"Soy un mega y perenne donante", dijo Museveni delante de los cientos de delegados, muchos de naciones europeas, que lo aplaudieron repetidamente.
Por su parte, el presidente electo Leonel Fernández quien asumirá el cargo en agosto próximo-- destacó que "también en nuestros países, en los propios países de economías subdesarrolladas, hay diferentes actitudes y diferentes conductas frente a lo que es el libre comercio".
"Todavía se cree que debemos responder con subsidios" para defender a productores agrícolas nacionales, dijo Fernández.
Agregó que los países pobres sirven de mercado para los países ricos, pero "se sabe que la pobreza ya no es negocio. La pobreza no es rentable" debido a que contrae los mercados para los productos del mundo industrializado.
Los jefes de estado hablaron al inicio de una sesión de la XI cumbre de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que tiene lugar aquí desde el 13 hasta el 18 de junio.
"Para Bolivia, Brasil y Ecuador son más un mercado potencial que Europa y para Mozambique y Zambia el mercado es Sudáfrica, así que los países en desarrollo podrían hacer mucho más para dar esas preferencias a sus mercados", dijo a los periodistas Eveline Herfkens, coordinadora ejecutiva de las Naciones Unidas para el programa de metas del milenio.
Pero alertó que en esa cooperación Sur-Sur deben tomarse en cuenta la diversidad entre los países. "El mercado interno de Mali, debe ser, imagino, del mismo tamaño que un vecindario en Sao Paulo" la ciudad más grande de Brasil, indicó.
La participación de los países en desarrollo en el comercio mundial creció de cerca de 24% en 1990 a 32% en 2000, según datos de la UNCTAD. Sin embargo, ese crecimiento en las exportaciones de países en desarrollo está concentrado: Asia del Este produce cerca de 75% de los bienes manufacturados de las naciones en desarrollo.
Annan ha dicho que en caso que las naciones en desarrollo decidieran reducir en 50% el promedio de sus tarifas, de inmediato se generarían 15.500 millones de dólares adicionales en comercio.