LONDRES, Inglaterra, jun. 17, 2004.- El Gobierno británico insistió este jueves en que el dictador iraquí depuesto Saddam Hussein permitió actividades de Al Qaeda en Irak, pese a que en Estados Unidos una comisión acaba de concluir que no hubo vínculos entre el régimen y los terroristas. Un portavoz del primer ministro británico, Tony Blair, sostuvo que existió una relación, aunque admitió que quizá no "un vínculo directo".
"El primer ministro siempre ha dicho que Saddam creó un ambiente permisivo para el terrorismo y sabemos que gente afiliada a Al Qaeda operó en Irak durante el régimen", dijo el portavoz en una rueda de prensa.
"Y siempre ha dejado claro -añadió- que el de Saddam era un estado 'díscolo', que presentaba una amenaza para la seguridad de la región y del mundo".
La comisión investigadora de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos concluyó el miércoles que no hay "pruebas creíbles" de ese supuesto vínculo entre la organización terrorista Al Qaeda y el régimen del derrocado presidente iraquí Saddam Hussein.