NUEVA YORK, Estados Unidos, jun. 17, 2004.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, debe disculparse públicamente ante sus ciudadanos por haberles hecho creer en un vínculo entre Irak y los atentados del 11 de septiembre de 2001, afirmó este jueves el diario The New York Times. En un editorial, el rotativo alude a las conclusiones de la comisión independiente que ha investigado los atentados y que subrayan que nunca hubo pruebas de una relación entre el régimen del ex presidente Saddam Hussein y la red terrorista Al Qaeda.
"De todos los modos en que el señor Bush persuadió a los estadounidenses de que apoyaran la invasión de Irak el año pasado, el más evidentemente falaz fue su esfuerzo por relacionar esta guerra que había escogido, con la batalla contra el terrorismo mundial", explicó el periódico.
Ningún "analista serio de los servicios de inteligencia creía que esa conexión existiera", apunta el editorial, que recuerda que "de todos modos, la administración Bush convenció a una mayoría sustancial de ciudadanos de que Saddam Hussein estuvo vinculado de algún modo al 11-S".
Desde entonces, personalidades del Gobierno, en especial el vicepresidente Dick Cheney, han insistido en la existencia de esa relación, hasta el punto de que el pasado lunes el propio Bush reiteró que el terrorista Abu Musab al Zarqaui "es la mejor prueba" de que Al Qaeda operaba desde Bagdad.
"No se trata únicamente de la pérdida de credibilidad del presidente, aunque eso ya es bastante poco tranquilizador. La guerra contra el terrorismo se ha resentido del desvío a Irak de recursos militares y de inteligencia", advirtió The New York Times.
El presidente no es culpable de todo lo que pasó antes o durante el 11 de septiembre, "pero sí es responsable de las acciones del Gobierno desde entonces", algo que incluye las afirmaciones sobre el vínculo entre Irak y los atentados, agrega el rotativo.
"Se presentan dos opciones desagradables: o el señor Bush sabía que no estaba diciendo la verdad o tiene una capacidad de engañarse a sí mismo por motivos políticos que es estremecedora en el mundo posterior al 11 de septiembre", concluye el editorial.