NUEVA YORK, Estados Unidos, jun. 17, 2004.- El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, advirtió que las condiciones de seguridad que prevalecen en Irak, hacen difícil el regreso del organismo a ese país. En comentarios a la prensa en la sede de la ONU, Annan señaló que está "extremadamente preocupado" por la situación en el país árabe, a menos de dos semanas de que las fuerzas de ocupación estadunidenses entreguen el poder a un gobierno interino.
"Al día de hoy, las circunstancias impiden -el regreso de la ONU- y estamos monitoreando la situación cuidadosamente", precisó el secretario general, unas horas después de que otro auto bomba provocara la muerte de al menos 35 personas en Bagdad.
Bajo los términos de la resolución 1546 del Consejo de Seguridad, que respaldó la semana pasada la fórmula presentada por Estados Unidos para la transición del poder, una fuerza multinacional de Naciones Unidas deberá hacerse cargo de la seguridad en el país.
La fuerza será comandada por Estados Unidos, pero la resolución contempla que el despliegue del personal de Naciones Unidas, civil y militar, estará sujeto a "que las condiciones lo permitan".
La misión estará mayormente compuesta por las mismas tropas de ocupación estadounidenses que estan ya en el terreno, pero en vez de portar uniforme del ejército de su país tendrán el de los cascos azules del organismo.
La ONU sacó su personal civil de Irak el año pasado, después de que un atentado a las puertas de su cuartel general en Bagdad cobrara la vida a 22 personas, entre ellas el líder de la misión del organismo ahí, Sergio Vieira de Melo.