WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 17, 2004.- La Iglesia Católica estudia el despido de empleados homosexuales que se hayan casado en Massachussets, el único estado donde son legales los matrimonios del mismo sexo en Estados Unidos, indicaron fuentes eclesiásticas. El diario "The Boston Herald" indicó que se ha hecho circular esta propuesta a los cuatro Obispos del Estado, y que no es inminente la decisión.
"Ha habido conversaciones sobre la necesidad de actuar de forma coherente con las enseñanzas de la Iglesia", dijo el director de la Conferencia Católica de Massachussets, Daniel Ávila.
"La iglesia siempre ha mantenido que quienes trabajan para ella deben comportarse de forma coherente con las creencias de la iglesia", añadió.
"Desde el punto de vista práctico y teórico, tenemos todo el derecho a conducir nuestras actividades de forma coherente con nuestras creencias", recalcó Ávila.
Desde el pasado 17 de mayo, y tras un fallo del Tribunal Supremo de Justicia del Estado, en Massachussets son legales las uniones conyugales entre personas del mismo sexo.
En tan sólo una semana más de dos 500 parejas de homosexuales se casaron ante los tribunales del estado.
Ocho parejas y los secretarios de 12 municipios de Massachussets anunciaron que presentarán una querella para anular la ley de 1913 que el gobierno estatal ha usado para impedir que las parejas de homosexuales que no viven en el estado acudan al mismo para casarse.
El portavoz de la Archidiócesis de Boston, Christopher Coyne, dijo que "obviamente (el despido de empleados casados con personas del mismo sexo) es un asunto muy volátil".
La Iglesia Católica ha sido muy activa en su respaldo a una enmienda constitucional aprobada por el congreso de Massachussets, que ilegalizaría los matrimonios de homosexuales.
La enmienda debe ser aprobada una segunda vez por el Congreso, y si es ratificada podría someterse a un referéndum ciudadano en las elecciones de noviembre de 2006.
Mientras tanto, seguirán celebrándose los matrimonios homosexuales de residentes en Massachussets.
Actualmente las instituciones vinculadas a la Iglesia Católica, como Caridades Católicas que provee servicios sociales, no tienen una política definida en relación con las parejas de homosexuales, ni sobre los beneficios sociales que les corresponden como uniones reconocidas por la ley.
Uno de los efectos prácticos de la legalización de las uniones de homosexuales es que los cónyuges de los empleados de una empresa o institución tienen derecho a beneficios tales como un seguro médico a cargo del empleador.
El director de Caridades Católicas, J. Bryan Hehir, dijo al diario que "si la archidiócesis adopta una política formal, ésta será una consideración relevante para nosotros".