WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 17, 2004.- Estados Unidos mantiene más de una decena de centros secretos de detención que están fuera del alcance de toda supervisión o de la ley, denunció una organización de defensa de los derechos humanos. Human Rights First señaló que esos centros operan en total secreto y se encuentran en Irak, Afganistán, Pakistán, Jordania y a bordo de buques estadounidenses en alta mar.
"Los abusos en Guantánamo o en Abu Ghraib no pueden resolverse de manera aislada", dijo Deborah Pearlstein, directora del Programa de Seguridad y la Ley de Estados Unidos de Human Rights First.
"Estados Unidos mantiene un sistema secreto de prisiones en ultramar que operan fuera del alcance de una supervisión adecuada, de responsabilidad o de la ley", añadió Pearlstein en una conferencia de prensa en Washington en la que se presentó el informe.
Alrededor de 600 presos, presuntos miembros talibán o de Al Qaida, se encuentran desde hace más de dos años en la base naval de Guantánamo (Cuba), y Abu Ghraib fue hace un mes el centro de un escándalo que estalló tras denunciarse que soldados estadounidenses sometían a malos tratos a prisioneros iraquíes.
El informe denuncia la existencia de más de 20 centros de detención y que por lo menos la mitad de ellos opera en secreto total.
La denuncia fue formulada casi en el mismo momento en que el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, admitía en Washington que ordenó mantener en secreto la detención de un prisionero en Irak, pese a que esa situación violó las Convenciones de Ginebra.
El jefe del Pentágono también admitió la posibilidad de que haya otros "detenidos fantasma", algo que investigan las autoridades militares.
Pearlstein dijo que, según los datos de su organización, Estados Unidos podría tener centros de detención en Kohat (Pakistán) y cerca de la frontera con Afganistán; en la isla Diego García, en el océano Indico, y en la prisión de Al Jafr (Jordania), donde la Central de Inteligencia de EU (CIA) tendría una oficina de interrogatorios.
El informe señaló que el secreto que rodea a esta red de centros hace que "la detención inadecuada y los abusos no sean sólo probables, sino inevitables".
Añadió que, lejos de servir en la lucha contra la amenaza del terrorismo, el sistema tiene una influencia negativa porque la credibilidad de Estados Unidos "depende de manera crucial en la demostración tangible de que cumple con hechos lo que predican sus palabras sobre apoyo a la democracia y a los derechos humanos".
Frente a esa situación, el grupo de defensa de los derechos humanos pidió que se permita el acceso del Comité Internacional de la Cruz Roja a todas las personas retenidas en "la guerra contra el terrorismo".