BAGDAD, Irak, jun. 21, 2004.- Abogados que defienden a los soldados estadounidenses acusados de maltratos a prisioneros iraquíes consiguieron este lunes autorización para interrogar a generales, en busca de comprobar que sus clientes seguían órdenes superiores cuando cometieron los abusos. La orden, emitida por un juez militar durante las audiencias previas al juicio, obliga al teniente general Ricardo Sánchez, el comandante principal en Irak, así como al general John Abizaid, jefe del Mando Central estadounidense, a presentar declaraciones bajo juramento dentro del caso.
La defensa podrá consultar también al mayor general Geoffrey Miller, quien estuvo a cargo de la prisión en la Base Naval de Guantánamo, Cuba, y administra actualmente las instalaciones de detención en Irak.
Otros oficiales que podrían ser interrogados incluyen al teniente general Thomas F. Metz, comandante de la Fuerza Multinacional en Irak, y la mayor general Barbara Fast, directora de las operaciones de inteligencia de la coalición.
Empero, el juez militar, coronel James Pohl, rechazó las mociones del abogado del sargento Javal S. Davis y del soldado Charles A. Graner hijo, para que también rinda testimonio el secretario de la Defensa, Donald H. Rumsfeld.
Los abogados defensores advirtieron que podrían presentar una nueva petición en ese sentido, más adelante.
Pohl también se negó a trasladar el juicio a Estados Unidos o Alemania, aunque señaló que podría reconsiderar si algunos eventos futuros en Irak impedían un proceso imparcial, algo considerado probable para octubre, cuando está previsto el comienzo del juicio, según uno de los abogados, Guy Womack.
El juez declaró también que la prisión de Abú Ghraib representa la escena de un presunto delito, y no debe ser demolida. El presidente George W. Bush había ofrecido derribar la prisión, pero las autoridades iraquíes no han mostrado interés en ello.
Siete miembros de la compañía 372 de la policía militar, una unidad de reserva con base en Maryland, han sido acusados de los abusos, revelados en abril, luego que un programa de la cadena CBS presentó fotografías que mostraban presuntos casos de tortura y humillación contra los prisioneros iraquíes.
Los abogados civiles han señalado que los efectivos actuaron por instrucciones de oficiales de inteligencia militar y de contratistas civiles encargados de los interrogatorios.
"Nadie puede sugerir seriamente que estos policías militares actuaron solos", dijo a la prensa Womack, abogado civil de Graner.
"Estaban bajo la supervisión y la dirección de oficiales de inteligencia militar".
Womack había dicho que existe "una buena posibilidad" de que interrogue al secretario de Defensa Donald Rumsfeld. Añadió que aún cuando duda que vaya a interrogar al presidente George W. Bush, "ciertamente tomaré esa posibilidad en consideración".