LONDRES, Inglaterra, jun. 22, 2004.- El Gobierno británico condenó como "un acto de barbarie" la decapitación del ciudadano surcoreano Kim Sun Il en Irak tras ser secuestrado por extremistas de ese país el pasado 17 de junio. Un portavoz de Downing Street mostró su horror por los hechos al recibir informaciones sobre la ejecución, que fue confirmada en Seúl por las autoridades surcoreanas.
Previamente, el canal de televisión árabe por satélite Al Yazira había informado de la recepción de una cinta de video firmada por el grupo "Monoteísmo y Yihad", en la que se aseguraba que el rehén, de 33 años, había sido decapitado.
Kim Sun Il, traductor de árabe y predicador evangélico de una empresa que suministra víveres al Ejército de Estados Unidos, fue secuestrado hace cinco días por este grupo, que se presenta como extremista sunnita y al que se supone en la órbita del jordano Abu Musab al Zarqaui, considerado actual líder de Al Qaeda en Irak.
Los secuestradores habían dado un plazo que expiraba anoche para que el Gobierno surcoreano anunciara que suspendía el envío de tropas a Irak.
Sin embargo, el Gobierno de Seúl replicó asegurando que mantenía sus planes de despliegue militar de tres mil soldados en Irak para el próximo agosto.