BAGDAD, Irak, jun.22, 2004.- El rehén surcoreano secuestrado en Irak ha sido decapitado por sus captores, informó el martes el canal de televisión árabe Al Yazira. El gobierno surcoreano confirmó la muerte. Los guerrilleros señalaron que decapitaron a su víctima porque el gobierno surcoreano se negó a retirar a sus soldados de Irak.
Al-Yazira transmitió una cinta de video en la que aparecía Kim Sun-il, de 33 años, arrodillado ante cinco hombres enmascarados, uno de los cuales portaba un enorme cuchillo al cinto.
Kim, que llevaba un uniforme naranja de prisionero y tenía los ojos vendados con una cinta del mismo color, aparecía sollozando y dando bocanadas.
"Les advertimos, pero ustedes se negaron", dijo uno de los secuestradores al leer una declaración escrita que reitera "les advertimos, y esto se lo han ganado ustedes. Basta de mentiras y engaños. Su ejército está aquí no para el pueblo iraquí sino por el maldito Estados Unidos".
El video transmitido por Al-Yazira no mostró el homicidio de Kim, y la persona que hablaba no dijo cuándo fue asesinado.
Kim trabajaba para una empresa surcoreana que suministraba equipos a los militares estadounidenses en Irak. Había sido secuestrado la semana pasada según el gobierno surcoreano.
En Seúl, el vocero de la cancillería surcoreana Shin Bong-kil dijo que el cadáver de Kim fue encontrado el martes por la tarde por una patrulla estadounidense entre Bagdad y Faluya, un reducto sunita situado al oeste de la capital.
La embajada surcoreana en Bagdad identificó el cadáver gracias a una foto enviada por correo electrónico por los estadounidenses, indicó Shin.
"Nos causa enorme pesar tener que difundir esta desgraciada noticia", indicó.
Kim, de 33 años, fue secuestrado el 17 de junio mientras hacía un reparto en la ciudad de Faluya.
El domingo por la noche, el canal árabe de televisión Al Yazira difundió un vídeo de presuntos militantes ligados a la red terrorista Al Qaeda con imágenes del rehén surcoreano rogando por su vida y pidiendo a su gobierno que retire a la tropa de Irak.
Los secuestradores, que se identificaron como integrantes de un grupo liderado por el presunto terrorista jordano Abu Musab al-Zarqawi, dieron un plazo de 24 horas al gobierno de Corea del Sur para que cumpla con su demanda "o les enviaremos la cabeza de este coreano".
En la cinta, Kim repetía "no quiero morir, no quiero morir", y rogó al gobierno surcoreano que retire sus 600 soldados de Irak antes del atardecer del lunes, además de cancelar el envío de otros 3 mil en agosto al norte de Irak.