SANTO DOMINGO, República Dominicana, jun. 24, 2004.- Al menos 173 hospitales públicos fueron declarados este jueves en estado de emergencia debido a la crisis energética que afecta a todo el país caribeño, y que se ha agravado en las últimas tres semanas. "Los hospitales están en caos, es un desastre público y ahora el detonante han sido los apagones", indicó el presidente de la Asociación Médica Dominicana, Waldo Ariel Suero.
En días recientes, los apagones superaban las 15 horas al día, y en varios sectores se extendían hasta 18 horas diarias.
"No hay energía eléctrica, tampoco ya funcionan las plantas de emergencia, no llega agua, no se esteriliza la ropa, no se higienizan los hospitales, los sanitarios no funcionan, el personal no tiene donde bañarse", afirmó Suero.
Martina Báez, enfermera del hospital capitalino Luis Eduardo Aybar, relató que a una paciente se le suministraron medicamentos "con la luz de un (teléfono) celular".
Por su parte, Bienvenido Mejía, administrador de ese hospital, se quejó de que de los 2.6 millones de pesos (125 mil dólares) que recibe al mes tiene que invertir la mitad en combustibles para la planta eléctrica.
La presidenta provincial del Colegio Médico Dominicano, Thelma Molina, dijo que las áreas de cirugía, preparto y parto han tenido que ser cerradas debido a la insalubridad ocasionada por la falta de agua potable y energía eléctrica.
"En esas áreas, no hay agua, energía eléctrica, detergentes para la limpieza, aires acondicionados y otros problemas que la hacen infuncionales", sostuvo Molina.
Ante la falta de energía, los dominicanos han recurrido a plantas de emergencias y a sistemas de almacenamiento de energía para menguar los efectos de los apagones.
El presidente Hipólito Mejía aseguró el jueves en un acto público que el problema de los apagones se resolverá en breve y sostuvo que no son tan graves como se ha dicho.
Pero ese mismo día, el déficit del sistema eléctrico dominicano se situó por encima de 800 megavatios ante una demanda estimada en mil 700 megavatios en la hora de mayor consumo.
El gobierno culpa a los proveedores de electricidad señalando que en la mayoría de los casos, esas empresas le adeudan dinero al Estado.
Pero los mayores proveedores del país afirman que el gobierno les debe unos 413 millones de dólares, una deuda que los ha obligado a desactivar las plantas de energía, porque no tienen dinero para adquirir combustibles.