CABO CAÑAVERAL, Estados Unidos, jun. 24, 2004.- Los dos astronautas que salieron de la Estación Espacial Internacional (EEI) este jueves para dar una peligrosa caminata espacial recibieron la orden de regresar rápidamente a la nave cuando el Control de la Misión de la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) advirtió una falla. Según el Control de Misión, el tanque de uno de los astronautas estaba perdiendo presión, pero ninguno estuvo en peligro.
Los astronautas se comunicaron con la base en la Tierra y dijeron estar bien.
La caminata, en la que iban a reemplazar un interruptor averiado, se suspendió hasta que los controladores de vuelo sepan qué sucedió con el tanque de Mike Fincke.
Apenas Fincke salió al espacio, la Misión de Control Rusa les comunicó: "Deben retornar. Algo no está funcionando". Les informaron a los astronautas que la presión en el tanque de oxígeno de Fincke estaba bajando rápidamente y la orden fue la de retornar a la órbita espacial y cerrar la compuerta. Cerraron la entrada 14 minutos y 22 segundos después de abrirla.
Al entrar a la estación respondieron a una serie de preguntas y pensaban que iban a volver a salir, pero recibieron la orden de suspender la caminata.
La NASA señaló que el único problema fue el tanque y que Fincke no se percató mientras estaba en el vacío espacial.
La caminata que iban a realizar Fincke y Gennady Padalka conllevaba de por sí un elevado riesgo, ya que deben reemplazar un circuito para restablecer la energía de uno de los giroscopios que ayuda a mantener la estabilidad y dirección de la estación.
Asimismo, la tripulación iba a estar en zonas sin señal, por lo que habrían estado incomunicados durante algún tiempo.