DUBLÍN, Irlanda, jun. 25, 2004.- La policía y el ejército irlandeses cerraron carreteras y levantaron barricadas este viernes para evitar que los manifestantes interrumpan el encuentro de este fin de semana entre George W. Bush y los líderes de la Unión Europea. Horas antes de la esperada llegada de Bush al oeste del territorio irlandés, unos 4 mil policías y 2 mil soldados --más que un tercio de todas las fuerzas de seguridad de la República de Irlanda-- tomaron posiciones alrededor del Aeropuerto Shannon y del lugar del encuentro cimero, el Castillo Dromoland, donde funciona un lujoso hotel.
Ambas partes planearon destacar en una reunión informativa del sábado varias áreas de acuerdo, y eludir la oposición de Francia y Alemania, importantes miembros de la UE, a la ocupación estadounidense en Irak.
Pero en Irlanda, una nación oficialmente neutral que ha permitido a las fuerzas estadounidenses utilizar el Aeropuerto de Shannon para cargar combustible a sus aviones en camino a Irak, no faltan las críticas a Bush.
Los residentes locales contrastan el humor agrio de estos días con el que reinó durante las visitas de otros cuatro presidentes de Estados Unidos --John F. Kennedy, Richard Nixon, Ronald Reagan y Bill Clinton-- que fueron recibidos con entusiasmo en esta nación que tradicionalmente ha estado en favor de los estadounidenses.
Los líderes de las protestas dijeron que planeaban congregar a por lo menos 20 mil personas el viernes en la noche en Dublín, y luego viajar en el amanecer del sábado a unos 240 kilómetros para manifestar en la cumbre y el aeropuerto.
Bush planea pasar por lo menos cuatro horas del sábado conversando y reuniéndose con los líderes de la Comisión Europea, brazo ejecutivo del bloque de 25 naciones, antes de partir para una cumbre de la OTAN que se realizará en Turquía.
La delegación de la UE estarán presidida por el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, cuyo país mantiene la presidencia rotativa del bloque, y el presidente de la Comisión Europea, el italiano Romano Prodi.
Funcionarios irlandeses dijeron que ambas partes esperan anunciar por lo menos media docena de compromisos para promover la estabilidad en Irak y la paz en Medio Oriente, combatir las amenazas terroristas, luchar contra la expansión del Sida y la tecnología de armas nucleares, y terminar con la hambruna y la guerra civil de Sudán.