WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 25, 2004.- El Departamento de Estado de Estados Unidos elogió este viernes la transparencia de los preparativos para el referendo revocatorio presidencial en Venezuela, previsto para el próximo 15 de agosto, y el civismo de los venezolanos en todo este trabajo. "El proceso ha sido largo, ordenado y transparente, y por ello reconocemos los logros del pueblo de Venezuela. Estamos a la espera del final del proceso de la siguiente etapa", dijo a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Adam Ereli.
Agregó que las autoridades continúan negociando "los procedimientos y modalidades" para el envío de observadores internacionales al referendo contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El Gobierno de Venezuela no ha extendido una invitación formal para los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), pero Ereli dejó entrever que se trata de una mera formalidad.
"Creo que es de aceptación general que (la presencia de observadores internacionales) es una parte deseable y bienvenida en el proceso, y nuestra expectativa es que ellos estarán allí", subrayó.
Ereli reiteró la posición de Washington de que respeta cualquier proceso "democrático y constitucional" donde exista la transparencia y el imperio de la ley.
Ello al responder si una vez establecidas la legitimidad y transparencia de los resultados, Estados Unidos aceptaría una victoria de Chávez.
La oposición venezolana necesitaría al menos 3,757,774 votos para desbancar a Chávez, cifra con la que ganó la reelección a la presidencia en julio de 2000.
El senador demócrata Christopher Dodd indicó ayer durante una audiencia que Chávez debe respetar los resultados en las urnas, de tal manera que si pierde no impida la celebración de nuevas elecciones presidenciales, y si gana no tome represalias contra sus adversarios.