SANTIAGO, Chile, jun. 25, 2004.- El gobierno chileno analiza con preocupación los atentados registrados en el país en rechazo a las reuniones preparatorias de la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), afirmó una fuente oficial. Un alto funcionario del Ministerio del Interior, que pidió el anonimato, dijo que los órganos correspondientes de la policía han sido alertados ante una eventual rearticulación de grupos "que utilizan el terrorismo para lograr sus fines".
Aclaró, sin embargo, que el fenómeno no alcanza un nivel de riesgo real que pongan en jaque la seguridad del país y menos que corresponda a una fuerza política que busque subvertir el orden interno a través de este tipo de actividad ilícita.
La fuente señaló que desde 1994, cuando fueron desarticulados los grupos insurgentes que operaron en la década de los ochenta contra la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), "no existe una orgánica violenta" en Chile.
"Pueden existir grupos reducidos, aislados, fenómenos muy localizados, y una magnificación mediática hasta con fines políticos muy determinados, pero no organización ni riesgo real", enfatizó.
Pero aseguró que el gobierno "está atento y monitorea" los ataques registrados en las últimas semanas, que causan alguna expectación, "aunque no alarma pública", lo que justificaría la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado.
A juicio del funcionario del Ministerio del Interior, el ataque explosivo del pasado 2 de junio contra un oleoducto del sur del país, aunque no fue reivindicado, revela "la capacidad de manejo de explosivos y una cierta infraestructura terrorista".
Los especialistas gubernamentales señalaron que hay un conocimiento del tendido del oleoducto y del terreno, cálculo del daño a causar, manejo, almacenamiento o adquisición de los explosivos, lo que implica un grado de complejidad y organización.
Las autoridades locales, sin embargo, han descartado que se trate de una estrategia afín a un programa o línea política determinada, sino más bien a iniciativas descoordinadas y "casi espontáneas".
Aunque no sea la preocupación prioritaria del Ministerio del Interior, hay un seguimiento atento a la proliferación de bombas -tanto de ruido como incendiarias- en manifestaciones estudiantiles.
Pero aunque se trate de fenómenos "aislados y controlables", según las autoridades, el tema preocupa al gobierno del presidente Ricardo Lagos, que será anfitrión de la Cumbre del Foro de APEC, a realizarse en noviembre próximo en este país.