TORONTO, Canadá, jun. 28, 2004.- Los colegios electorales canadienses cerraron tras una jornada en la que los liberales buscaban mantenerse en el poder. En las provincias del Atlántico, donde los colegios electorales cerraron antes, el gobernante Partido Liberal (PL) consiguió 22 diputados, 7 el opositor Partido Conservador (PC), 3 el socialdemócrata NDP y uno el Bloque Quebequés.
Aunque el PL es tradicionalmente el partido más votado en las provincias del Atlántico (Terranova y Labrador, Nueva Escocia, Nueva Brunswick y Isla del Príncipe Eduardo), los resultados suponen un respiro para el gobierno del primer ministro Paul Martin, que teme perder un gran número de escaños en estas elecciones.
De hecho, los liberales han ganado a los conservadores en el Atlántico cinco diputados con respecto a las elecciones del 2000.
La televisora Canadian Broadcasting Corp. señaló que el Partido Liberal perdió el control del parlamento, pero de todas formas ganó el mayor número de votos, con los que tratará de encabezar el primer gobierno de minoría en Canadá en 25 años.
Aunque el PL se ha visto sacudido por un escándalo, y bastante presionado por un unificado Partido Consevador, los liberales prevalecieron en la votación y mantuvieron su control en Ontario, la provincia más poblada del país.
La televisora señaló que los liberales podrían ganar 140 curules, 15 menos que los que se necesita para controlar el parlamento, pero de momento superan con holgura al PC.
La última encuesta, publicada el sábado pasado, pronosticaba que este lunes el PL obtendrá 117 escaños mientras que el PC se conformará con 109 en un Parlamento de 308 diputados.
Las matemáticas son claras. Los diputados independentistas y socialdemócratas van a ser necesarios para que tanto el PL como el PC puedan gobernar, lo que no se sabe es a qué precio.