BAGDAD, Irak, jun. 29, 2004.- El diplomático John Negroponte, nombrado por Estados Unidos como embajador en Irak, presentó este martes sus cartas credenciales ante el nuevo gobierno, informó la radio iraquí. También los nuevos embajadores de Australia, Neil Mules, y de Dinamarca, Torden Getterman, presentaron sus credenciales en la tarde de hoy ante el presidente del gobierno, Ghazi al Yawer, en una ceremonia en la que también estuvo el ministro de Exteriores, Hoshiar Zubairi.
Primero lo hizo el australiano, al que siguió el estadounidense y por último fue el danés. Tanto Australia como Dinamarca son dos estrechos aliados de Estados Unidos dentro de la coalición casi desde un principio, y ambos tienen tropas destacadas en Irak.
Negroponte llegó anoche con toda discreción a Bagdad, horas después de que abandonase la ciudad el que hasta ayer había sido Administrador Civil en Irak, el embajador estadounidense Paul Bremer.
Según los observadores, Estados Unidos ha querido evitar que Negroponte y Bremer coincidieran en Bagdad para no dar una impresión de "continuidad en la ocupación".
Estados Unidos no tenía relaciones diplomáticas con Irak desde 1990, cuando Irak invadió el vecino Kuwait.
La embajada estadounidense en Irak va a ser la mayor del mundo, con mil empleados estadounidenses y 700 extranjeros, y es casi seguro que tendrá su sede en alguno de los palacios de Sadam, aunque son muchas las voces en Irak que se oponen a este último extremo.