MIAMI, Estados Unidos, jun. 29, 2004.- Un británico se declaró este martes culpable de conspirar para intentar comprar un avión a un agente encubierto de Estados Unidos y utilizarlo para asesinar al antiguo jefe del cartel de las drogas de Medellín, Pablo Escobar, ahora fallecido. David Tomkins, de 63 años, asumió su responsabilidad en el caso ante un juez estadounidense en un tribunal de Miami para evitar un juicio y conseguir una sentencia menor a la establecida para ese tipo de delito.
De acuerdo con la Fiscalía, un informante presentó a Tomkins en 1991 a un agente encubierto de Aduanas que fingió ser un distribuidor de armas, después de que el británico revelara que estaba buscando un aeroplano para el atentado.
El agente le ofreció un avión equipado con armas militares, pero Tomkins dijo que quería uno que lanzara bombas y procedieron a hacer los arreglos para la presunta compra, según la Fiscalía.
Tomkins entregó como pago inicial 25 mil dólares para la fingida compra de un Cessna A-37B Dragongly valorado en 270 mil dólares que iba a ser utilizado para lanzar el ataque contra Escobar.
El británico no completó la adquisición de la aeronave al sospechar que le habían tendido una trampa y salió de Estados Unidos.
El año pasado cayó en manos de las autoridades estadounidenses, cuando se presentó a un entrenamiento de armas químicas del Ejército de Estados Unidos, en Houston (Texas), que requería para poder obtener un trabajo de seguridad con empresas asignadas a los aeropuertos iraquíes.