JERUSALÉN, Israel, jun. 30, 2004.- La Corte Suprema israelí ordenó este miércoles al gobierno que cambie el trazado de una sección de su valla de seguridad en Cisjordania, por considerar que el diseño actual viola los derechos de los palestinos. El tribunal opinó que el cambio es imperativo, incluso a costa de la seguridad del estado judío. El gobierno respondió que acatará el fallo.
Mientras tanto, en la Franja de Gaza, los soldados israelíes rodearon la aldea norteña de Beit Hanoun y levantaron varias carreteras para evitar los ataques palestinos mediante la utilización de cohetes. Fuentes palestinas dijeron que murió un adolescente.
La decisión judicial seguramente afectará otras secciones del polémico trazado. Indica que la Corte Suprema rechazará otras secciones que separen a los palestinos de sus tierras, dividan a los lugareños o les impidan llegar a las poblaciones importantes.
"Solamente una ruta divisoria basada en la ley dará al estado la seguridad que tanto ansía", dijo la corte en su fallo. "La ruta ... perjudica a los residentes locales en forma aguda y severa al mismo tiempo que viola sus derechos reconocidos por la ley humanitaria e internacional".
Israel sostiene que la barrera es necesaria para evitar ataques suicidas y que los atacantes lleguen a las ciudades y aldeas del estado judío. Pero la valla -- formada por muros de hormigón armado, alambres de púas, zanjas y barreras metálicas -- ha alterado profundamente la vida de miles de palestinos al quedar separados de sus empleos, escuelas y campos de cultivo.
Un cuarto de los 680 kilómetros de valla, que en ocasiones se adentra en Cisjordania, ha sido completado. La corte ordenó cambios en unos 30 kilómetros de la barrera.
El Ministerio de Defensa israelí -- responsable de supervisar la construcción de la valla -- dijo que cambiará el trazado de las zonas disputadas "en base a los principios fijados por la Corte Suprema, principalmente el equilibrio adecuado entre seguridad y consideraciones humanitarias".
El fallo de este miércoles se centra en unos 40 kilómetros de valla situada al noroeste de Jerusalén, donde viven 35 mil personas en ocho aldeas. La valla separará a los lugareños de unas 3 mil hectáreas de tierra, la mayor parte de cultivo y en las que figuran decenas de miles de olivos, árboles frutales y cosechas.