SEÚL, Corea del Sur, jun. 30, 2004.- Miles de personas dieron este miércoles el último adiós a Kim Sun-il, un un intérprete de 33 años secuestrado y decapitado por islamistas en Irak la semana pasada. Unas tres mil personas, entre ellas familiares, altos funcionarios del gobierno y otros políticos se reunieron en la ciudad portuaria de Busan, lugar donde vivía Kim, para rendirle un último homenaje, en una ceremonia cristiana.
El féretro de Kim Sun-il fue cubierto de flores en forma de cruz y fue trasladado hasta un altar donde se leía una pancarta con el texto del último correo electrónico que Kim envió a su familia: “Amo a Irak”.
El cuerpo del intérprete fue encontrado el martes de la semana pasada en Bagdad. Había sido secuestrado a fines de mayo y sus secuestradores lo decapitaron tras la negativa del gobierno surcoreano de sacar a sus tropas de Irak.
El presidente, Roh Moo Hyun, exige que se investigue el caso y el trato que le dieron las autoridades.