WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 30, 2004.-En una muestra de independencia, dos diplomáticos iraquíes izaron en la nueva Embajada de Irak en Estados Unidos la tradicional bandera iraquí roja, blanca y negra, en vez de la flamante bandera que la ocupación había diseñado para el país árabe. Un estruendo de aplausos y sonrisas salieron de iraquíes expatriados cuando la embajadora, Rend al-Rahim Francke, y el ministro de Recursos de Agua e Irrigación, Abdul-Latif Rashid, izaron la bandera bajo el cielo azul de EU.
El acto simbólico se produce sólo un día después de que la Autoridad Provisional de la Coalición (APC) traspasara los poderes a un gobierno iraquí y tan sólo unas horas luego de que Saddam Hussein y 11 de sus hombres más cercanos fuesen entregados también a los iraquíes.
Si bien técnicamente Estados Unidos e Irak no han reanudado relaciones diplomáticas con carácter oficial, es tan sólo cuestión de días, cuando Rahim presente sus credenciales ante el presidente George W. Bush.
En la ceremonia de izada, la bandera que ondeará a partir de ahora en la Embajada seguirá teniendo la inscripción de "Allahu Akbar" (Dios es Grande) que el ex dictador iraquí agregó en 1991.
"Es un día muy feliz", dijo Raymond Jallow, un expatriado economista iraquí que voló desde su casa en Los Angeles para estar en la ceremonia.
"Todos los iraquíes están jubilosos porque les han devuelto su soberanía gracias a la ayuda de Estados Unidos", dijo el médico Samir Abdulá, uno de los 57 iraquíes que han completado una inducción en el Instituto de Paz de Estados Unidos y que se encaminará a Bagdad para asumir cargos en el nuevo gobierno.