SANTA FE DE RALITO, Colombia, jul. 1, 2004.- El gobierno colombiano y la organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) abrieron este jueves el acto de instalación formal de la mesa de negociaciones en el proceso de paz que emprendieron a finales de 2002. El evento comenzó hacia las 11.50 horas (16.50 GMT), con cincuenta minutos de retraso debido a las lluvias que cayeron en la aldea de distensión de Santa Fe de Ralito.
El alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, y el ministro del Interior y Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, encabezan la delegación del gobierno del presidente Álvaro Uribe en el acto, que fue abierto con el Himno Nacional colombiano.
Una decena de jefes de las AUC, encabezados por Salvatore Mancuso, el líder militar de la organización, acompañan a los portavoces del Ejecutivo en la formalización de este proceso de paz.
El diplomático argentino Sergio Caramagna, que coordina una misión de apoyo de la OEA a la pacificación colombiana, asiste como garante al acto, junto a Julio César Vidal, obispo de Montería, la capital de Córdoba, departamento al que pertenece Santa Fe de Ralito.
Es necesario "aclimatar la paz, crear confianza al interior del país y crear confianza al exterior (de Colombia)", dijo el jerarca católico, que intervino con una oración en la apertura del encuentro.
"Se necesita, además, la presencia de la comunidad internacional", agregó Vidal, que fue pieza clave en los acercamientos que llevaron a las partes a esta nueva etapa de los contactos, que empezaron en diciembre de 2002.
Vidal saludó a "quienes acompañan al país, Colombia, en el inicio de este proceso y, como siempre lo hemos hecho, pedimos a toda la comunidad internacional que desde dentro estén apoyándolo, porque sabemos que de aquí se desprenderán otros futuros procesos".
Más de 300 invitados, tanto nacionales como extranjeros, concurrieron a la formalización de la fase de negociaciones del Ejecutivo con las AUC, que deberá concluir con la desmovilización antes de diciembre de 2005 de los cerca de 19 mil miembros de los bloques que conforman ese agrupamiento, constituido en 1984.
El proceso tendrá como eje la llamada "zona de ubicación" de Santa Fe de Ralito, más de 700 kilómetros de Bogotá, y que entró en vigor el pasado 15 de junio.
Ese territorio de distensión tiene un área de 368 kilómetros cuadrados y en él se concentraron una veintena de jefes paramilitares, con cerca de medio millar de hombres de sus servicios de seguridad.