BAGDAD, Irak, jul. 5, 2004.- El primer ministro interino iraquí, Iyad Alaui, advirtió hoy, lunes, a los países vecinos con pedir a Estados Unidos que los bombardee si no frenan la infiltración en Irak de radicales islámicos a través de sus fronteras. En unas declaraciones al canal de televisión árabe "Al-Hurra", creado y financiado por Estados Unidos, el controvertido jefe del Gobierno de transición iraquí acusó a algunos de los Estados fronterizos con Irak -sin citarlos- de apoyar la inestabilidad en este país.
Ayer, domingo, el ministro iraquí de Asuntos Exteriores, Hoshyar Zibari, señaló directamente a Siria e Irán, a los que acusó de mantener fronteras permeables y favorecer la entrada de radicales en Irak.
Por otra parte, Alaui afirmó que su país no necesita ayuda militar de los países árabes vecinos para mantener la seguridad y subrayó que su única misión debe ser proteger las fronteras para evitar la entrada de extremistas islámicos.
Alaui puso como ejemplo la rebelión que estallaría en las zonas kurdas del norte si tropas de un país vecino se desplegaran en el área.
"Cuando el Consejo de Gobierno estaba en vigor, decidió rechazar la entrada de tropas de los países vecinos para evitar las suspicacias entre las diversas comunidades que pueblan Irak", dijo Alaui.
"Esta decisión es todavía hoy válida", subrayó el controvertido primer ministro.
Jordania y Turquía son los dos vecinos de Irak que han ofrecido enviar tropas de interposición, oferta que ha sido rechazada por el nuevo Gobierno de transición.