JOHANNESBURGO, Sudáfrica, jul. 5, 2004.- Winnie Madikizela-Mandela, ex esposa del antiguo presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, y reconocida activista contra la segregación racial o apartheid, consiguió librarse de ir a la cárcel después de que un tribunal de apelación rebajara la sentencia por fraude y la suspendiera por cinco años. Madikizela-Mandela fue sentenciada en abril de 2003 a cinco años de prisión por fraudes cometidos contra un banco local, aunque disfrutó de libertad bajo fianza hasta que la corte de apelación se pronunciara sobre la revisión de su condena, presentada entonces por los abogados de la encausada.
El juez Eberhardt Bertelsmann, presidente del Tribunal de apelación de Pretoria, en su dictamen de hoy puso en duda la responsabilidad de Madikizela-Mandela en los 25 casos de robo de los que se le acusaba, aunque mantuvo los 43 casos de fraude, por lo que redujo la sentencia inicial a tres años y medio, suspendida por cinco años.
No obstante, la una vez llamada "Madre de la Nación" dijo que apelará de nuevo contra los cargos imputados, ya que es "inocente" de toda culpa.
Winnie Madikizela-Mandela, cuando ocupaba el cargo de presidenta de la Liga de Mujeres del gobernante Congreso Nacional Africano, firmó varias cartas de petición de crédito al banco Saambou para personas que confirmaba eran empleadas de la organización, lo que resultó ser falso.
Su cómplice en el caso, el agente intermediario Addy Moolman, a quien la antigua activista política acusó de ser el responsable del fraude y haberla engañado, fue también condenado a cinco años de cárcel y del mismo modo apeló la sentencia.
Madikizela-Mandela, más conocida por la gran mayoría negra por "Winnie", renunció el pasado año a su escaño en la Asamblea Nacional y dejó la presidencia de la Liga de Mujeres tras ser sentenciada.
No obstante, no es la primera vez que "Winnie" se enfrenta a la justicia, ya que se ha visto involucrada en varios casos de fraude y en 1991 en uno de secuestro y asesinato de un menor de 14 años, por lo que fue condenada a seis años de cárcel, pena más tarde reducida a una multa simbólica por un tribunal de apelación.