MADRID, España, jul. 6, 2004.- El presidente peruano, Alejandro Toledo, dijo este martes que deja España con "los dos bolsillos cargados", uno de "esperanza" y otro con "resultados concretos", como un acuerdo de inmigración, y coincidió con el jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, en que el futuro es el reto que comparten. En una conferencia de prensa conjunta en el Palacio de La Moncloa, ambos mandatarios dieron a conocer algunos de los acuerdos alcanzados entre España y Perú, como el de inmigración por el cual se "flexibilizarán" las normas para permitir la regulación de los inmigrantes peruanos y conseguir así una inmigración ordenada.
Tras destacar el convenio alcanzado para evitar la doble tributación, Toledo aseguró que España servirá de "ventana" para un acuerdo comercial entre la Comunidad Andina y la Unión Europea, un pacto para el que antes es necesaria la cohesión e integración de los países andinos, una unión por la que se comprometió a trabajar.
Por su parte, Rodríguez Zapatero destacó las buenas e intensas relaciones con Perú y se mostró "firme defensor" del proceso de integración y de apertura económica de la Comunidad Andina.
Ambos describieron los acuerdos alcanzados, entre ellos uno para canjear deuda externa por inversión pública por unos 22 millones de euros (26 millones de dólares); la renovación de los créditos con cargo al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) por valor de 200 millones de euros (238 millones de dólares); y uno de cooperación para incrementar el trato preferencial con Perú.
Además, se comprometieron a estudiar la posibilidad de cambiar la deuda con España por inversión privada, capítulo en el que Rodríguez Zapatero mostró su predisposición a ayudar a Perú a flexibilizar o perfilar su deuda en el Club de París, según Toledo.
En materia de inmigración, Perú y España se comprometieron a incrementar su cooperación a través del intercambio de información, de la formación o de la disponibilidad de medios técnicos.
Con este acuerdo quieren garantizar el respeto a los derechos humanos de los inmigrantes, prevenir la inmigración clandestina y la explotación laboral de los inmigrantes ilegales.
Para ello, se constituirá una comisión mixta encargada de hacer un seguimiento de lo pactado y que se reunirá alternativamente en Perú y España.
INTERLOCUTOR
Toledo, quien recordó que Perú asumirá en breve la secretaría de la Comunidad Andina, transmitió su compromiso de cohesionar la misma para que sirva de interlocutor con la UE y detalló que ve a los países andinos como mercado potencial para la inversión extranjera.
"Espero que con la estabilidad jurídica y macroeconómica los inversionistas extranjeros, entre ellos los españoles, puedan ver en América Latina y en esta comunidad una enorme oportunidad de inversión y comercio internacional", dijo el presidente peruano, quien apuntó que ve con gran expectativa el tratado de libre comercio con la UE.
Rodríguez Zapatero destacó que con estos acuerdos Perú tiene más posibilidades de inversión pública e inversión social y constató que el desarrollo y progreso de muchos países, entre ellos España, se debe a la inversión extranjera.
Tras destacar el esfuerzo y voluntad de las empresas españolas por invertir allí, concluyó que lo pactado con Perú responde a la línea que estableció su Gobierno en materia de política exterior, donde son prioritarias las relaciones con Latinoamérica.
Rodríguez Zapatero, quien valoró el compromiso de Toledo para unir a la Comunidad Andina, se ofreció a que España lidere el proceso de acuerdo comerciales de Perú y a ayudar a los países andinos para que el pacto con la UE se haga lo más rápido posible.
Asimismo, insistió en que su Gobierno quiere una inmigración ordenada, que incluya derechos para los inmigrantes, lo que se puede conseguir "si hay voluntad política" y relación con los países implicados, "dejando a un lado los intereses partidistas".