MIAMI, Estados Unidos, jul. 12, 2004.- Una pareja de lesbianas presentó este lunes una demanda para que se declare inconstitucional una ley de Florida que prohíbe las bodas entre personas de un mismo sexo, mientras el Congreso de Estados Unidos debate una enmienda constitucional sobre el asunto. Sue Clayton y Sheila Serrao interpusieron la acción judicial en Tampa, costa oeste de Florida, después de que se les negara una licencia matrimonial, informó a la prensa el abogado de las demandantes, Ellis Rubin.
Precisó que se ha pedido a un juez que declare inconstitucional la ley, aprobada en 1997, que define al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
En Orlando, en el centro de Florida, otra pareja tenía previsto presentar una acción legal similar.
Rubin presentó en febrero pasado una demanda contra esa misma ley a nombre de más de 170 homosexuales y lesbianas en un tribunal de Fort Lauderdale, al norte de Miami, y también ha interpuesto otras acciones similares en los cercanos condados de Broward y de Palm Beach.
Las demandantes, que llevan juntas nueve años, declararon que no creen que su matrimonio disminuya el valor de las uniones heterosexuales y que esas bodas no deberían jugar un papel en lo que consideran su derecho a casarse.
Rubin ha solicitado en las demandas previas que se defina la diferencia entre el marco legal que impide los matrimonios "gay" y la Constitución, que garantiza igualdad de protección bajo la ley.
La demanda de la pareja lesbiana fue presentada en momentos en que el Senado del Congreso estadounidense debate una enmienda constitucional para prohibir los matrimonios homosexuales.
La enmienda es vista por los opositores al presidente de EU, George W. Bush, como una forma de atraer los votos de los cristianos conservadores para su reelección en los comicios del próximo 2 de noviembre.
De acuerdo con una encuesta del instituto Gallup de mayo pasado, el 55 por ciento de los estadounidenses se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque esa cifra se situaba, dos meses antes, en el 65 por ciento.
En marzo pasado, el ayuntamiento de Cayo Hueso, en el extremo sur de Florida, aprobó una resolución que apoya los matrimonios entre personas del mismo sexo y criticó a Bush por respaldar la enmienda.
La resolución, que es simbólica, propone que sean aceptados los casamientos de personas homosexuales, bisexuales y transexuales.
El alcalde de la ciudad, Jimmy Weekley, dijo en esa ocasión que aunque los homosexuales no se pueden casar en Florida, desean manifestar su oposición a lo establecido por el estado y "a la posición del presidente George W. Bush sobre este tema".
La alcaldía de Tampa, al oeste de Florida, también aprobó este año otorgar cobertura de seguro médico a las parejas de homosexuales y de personas que no están casadas, beneficio que comenzarán a recibir a partir de 2005.
En Florida los homosexuales no pueden casarse, ni se les permite adoptar niños, sólo ser tutores, y las campañas legales que han emprendido al respecto las han perdido.