BRASILIA, Brasil. 14 jul 2004.- El gobierno brasileño pagará de 30 a 100 dólares por armas de fuego, legales o ilegales, entregadas voluntariamente a la policía federal, confirmó el Ministerio de Justicia. Los pagos serán de 100 dólares por cada fusil, 66 dólares por cada rifles y 33 dólares porcada revolver o pistola devuelta, dijo la oficina de prensa del Ministerio.
El ministerio dispone en total de 3.3 millones de dólares para esos pagos este año, en fondos aprobados por el Congreso.
El ministerio dijo no disponer de inmediato de una estimación de cuántas armas podría recolectar con ese sistema de pago, pero un reporte del diario ‘O Globo’ asegura que las autoridades esperan recibir al menos 80 mil armas hasta diciembre próximo.
El dinero será pagado a través de un depósito en la cuenta bancaria de la persona, dijo el ministerio.
Las armas recolectadas serán destruidas.
Los pagos hacen parte del llamado estatuto de desarme, que busca endurecer la venta y porte de armas en Brasil, en un intento por controlar las muertes por armas de fuego.
Según la no gubernamental Red Internacional de Acción de Pequeñas Armas, con sede en Londres, Brasil ocupa el quinto lugar, después de Colombia, Sudáfrica, El Salvador y Rusia, en muertes por armas de fuego, con 25.6 por cada 100 mil habitantes. La tasa es de 11.1 por cada 100 mil en Estados Unidos y de 0.03 en Inglaterra.
No hay datos recientes que muestren la proporción de muertes por armas de fuego en Brasil, pero de acuerdo con un informe de las Naciones Unidas de los 45 mil 919 asesinatos registrados en este país en el año 2000, un total de 31 mil 378 fueron cometidos con armas de fuego.
El gobierno brasileño busca prohibir toda venta de armas, pero tal prohibición dependerá del resultado de un referéndum sobre el tema previsto para el 2005.