LOS ANGELES, Estados Unidos, jul. 15, 2004.- Al menos 64 presuntos indocumentados fueron detenidos en los últimos dos días en el aeropuerto de Los Angeles, como parte de un nuevo operativo contra traficantes de humanos (conocidos como polleros). Autoridades de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) confirmaron que en un operativo piloto que durará tres semanas, fueron detenidos en dos días 64 personas, en su mayoría mexicanos.
Como resultado del operativo anunciado por el subsecretario del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Asa Hutchinson, a cargo de la seguridad del transporte, también se detuvieron a salvadoreños, hondureños, guatemaltecos y costarricenses.
En la operación efectuada en el aeropuerto internacional de Los Angeles participan algunos agentes de civil y otros uniformados de verde olivo de ICE y la Patrulla Fronteriza y Aduanas (CBP).
Las autoridades federales indicaron que lejos de ser una redada contra indocumentados, la operación es una alianza entre entidades migratorias para combatir y erradicar el "tráfico humano" en este aeropuerto, que ha sido utilizado como punto intermedio y de enlace.
"Esta gente no esta haciendo nada bueno, no están ayudando a las personas y están afectando nuestra seguridad nacional", dijo Kevin Jeffery, Agente especial encargado del ICE.
La jefa asistente del Departamento de Aduanas y Patrulla Fronteriza (CBP), Gloria Chávez, explicó que esta operación está enfocada en tres puntos esenciales.
Detener el tráfico humano que ingresa al interior del país saliendo de este aeropuerto; arrestar a sospechosos de contrabando de inmigrantes; reunir inteligencia necesaria para saber métodos que usan y desmantelar estas bandas.
"Tenemos información de que inmigrantes entran por Arizona, pasan por Phoenix y luego los traen a Los Angeles para esconderlos en casas. Después son trasladados al interior del país y salen de esta terminal", dijo Chávez.
Aclaró que no están deteniendo a las personas para preguntarles sobre sus documentos y que están trabajando con base en las informaciones de inteligencia.
"Los latinos deben saber que no queremos sembrar terror, simplemente estamos haciendo nuestro trabajo. Si una persona tiene sus documentos legales, no tienen de qué preocuparse", resaltó.