CARACAS, Venezuela, jul. 16, 2004.- El posible incremento de centros de votación en Venezuela, debido al aumento de electores, despuntó este viernes como nuevo foco de tensión entre opositores y afines al presidente Hugo Chávez, a un mes del referendo revocatorio de su mandato. Felipe Mujica, dirigente de la alianza opositora Coordinadora Democrática, advirtió de que abrir nuevos centros de votación "creará confusión" y buscará "amedrentar a los votantes" contrarios a Chávez, cuya continuidad en el cargo será decidida en el referendo del 15 de agosto próximo.
El directivo del Consejo Nacional Electoral (CNE) Jorge Rodríguez descartó el pasado día 12 la instalación de centros electorales adicionales a los ya previstos.
Sin embargo, la posibilidad resurgió luego de que Chávez anunciara ayer que 4.6 millones de personas recibieron sus documentos de identidad en los últimos tres meses, y que buena parte de ellas se inscribieron en el registro electoral.
Chávez dio por descontado que ello obligará al CNE a aumentar las mesas de votación y exhortó a sus seguidores a prepararse para evitar que el eventual traslado de votantes de uno a otro centro de sufragio termine por restar votos a favor del "no" a su revocación.
El CNE ha informado que hasta abril tenía registrados 12.5 millones de electores y que espera un total de más de 14 millones cuando termine de contabilizar las últimas inscripciones, cerradas el fin de semana pasado.
Si ese incremento de mesas de electores ocurre, añadió Mujica, "habrá un desbarajuste que pondrá en riesgo el proceso electoral".
Alejandro Armas, otro dirigente de la Coordinadora, expresó que este asunto se suma a otros "que no han sido discutidos y aclarados por el CNE y que también podrían perturbar la jornada".
Enumeró las supuestas limitaciones a la labor de los observadores internacionales y lo que llamó "ofensiva mediática grosera y desmedida del Gobierno" a favor del "no".
También advirtió sobre eventuales manifestaciones violentas de "chavistas" radicales en caso de una derrota de Chávez.
Chávez ha dicho que no es su Gobierno, sino sus opositores los que aún no dicen explícitamente que aceptarán los resultados del referendo, independientemente de cuáles sean.
PIDEN A OPOSICIÓN RESPETAR RESULTADO DE REFERENDO
Representantes de los sectores que apoyan al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidieron este viernes a la oposición que diga públicamente que respetará el resultado del referendo del 15 de agosto sea cuál sea.
"Quisiera que la oposición le dijera hoy a los venezolanos si va a respetar los resultados del 15 de agosto. Nosotros lo repetimos: Sí los vamos a respetar", dijo a los periodistas Jessy Chacón, ministro de Comunicación e Información y miembro del "Comando Maisanta", que agrupa a los seguidores de Chávez.
El 15 de agosto los venezolanos votarán en un referendo si Chávez concluye su mandato en enero de 2007 o debe dejar la Presidencia de inmediato.
Chacón añadió que es "importante" que la oposición se defina, porque la consulta "va a tener repercusiones internacionales".
El ministro aseguró que el "chavismo" saldrá victorioso de la prueba y dijo que ese triunfo "será también el de los movimientos progresistas del mundo".
"Será el triunfo de la gente que está en contra del imperialismo, no yanqui, sino del imperialismo como concepto, por eso está llegando mucha gente de afuera a expresar su apoyo al proceso, porque nos estamos jugando el futuro de América Latina", añadió.
Chacón planteó que, "fracasado el Plan Chile" para derrocar al gobierno mediante un golpe de Estado, "la oposición quiere poner en marcha el Plan Nicaragua", consistente, dijo, en que si pierde en el referendo "surge un hecho fortuito que les convierte en ganadores".
"Sin embargo, les quiero decir que Venezuela no es Chile ni Nicaragua y les recuerdo que este pueblo les ha derrotado en golpes de Estado, en paro petroleros y en guarimbas (disturbios callejeros) y la derrota del 15 de agosto les va a convencer de que hubiese sido mejor que no hubiera habido referendo", manifestó Chacón.
Si Chávez pierde, se convocarán elecciones en un plazo de 30 días para que el ganador cubra el mandato hasta enero de 2007.
Para que Chávez deje la Presidencia es necesario que sus opositores saquen más de los 3.7 millones de votos que el gobernante obtuvo en las elecciones de 2000, y que superen la votación que obtengan los simpatizantes del presidente.
Es la primera vez en la historia venezolana que, gracias a la Constitución aprobada en 1999, los ciudadanos tienen la oportunidad de interrumpir el mandato de un gobernante.