JERUSALÉN, Israel, jul. 18, 2004.- Más de 150 militantes del grupo palestino Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa atacaron la noche de este domingo el cuartel general del recién designado jefe de la policía palestina, Mussa Arafat, sobrino del presidente Yasser Arafat. Los palestinos armados abrieron fuego contra el inmueble ubicado en el campamento de refugiados de Rafah, sur de la Franja de Gaza, donde se enfrentaron con las fuerzas de seguridad y exigieron la renuncia de Mussa y lo acusaron de corrupción.
Hasta la madrugada de este lunes la prensa electrónica local reportaba varios heridos, pero sin precisar la cantidad, en la continuación de la serie de protestas sin precedentes en Gaza y Cisjordania contra la decisión del presidente palestino.
Los extremistas de Al-Aqsa, brazo armado del movimiento Al-Fatah que comanda el propio Arafat, también le exigieron despedir y llevar a juicio a otros funcionarios de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) sospechosos de corrupción.
Mártires de Al-Aqsa es, junto con los movimientos Hamas y Yihad Islámica, uno de los tres principales grupos extremistas palestinos y responsables de decenas de atentados suicidas perpetrados desde el inicio de la segunda intifada en septiembre de 2001.
Desde el sábado, cuando Arafat anunció el nombramiento del nuevo jefe de las fuerzas de seguridad, miles de palestinos han salido a las calles de las principales ciudades y campos de refugiados de Gaza y Cisjordania para manifestar su repudio a la decisión.
El ataque al cuartel general de Mussa Arafat ocurrió horas después de que él mismo afirmó que no renunciará y advirtió que el único que puede removerlo de su cargo es el presidente de la ANP.
"No dimitiré del cargo al cual he sido designado por Su Excelencia, el presidente Yasser Arafat (...), él es el único que podrá removerme", declaró Mussa a la prensa local la tarde de este domingo, reportó la versión electrónica del diario Jerusalem Post.
La designación de Mussa Arafat y la renuncia del primer ministro Ahmed Qorei sumieron a la ANP en la peor crisis de su historia y por primera vez generaron protestas masivas contra Yasser Arafat y enfrentamientos graves entre extremistas y policías palestinos.
La noche de este domingo Arafat, quien se niega a aceptar la dimisión de su primer ministro, se reunió con Qorei en busca de convencerlo de reconsiderar su decisión, aunque al término del encuentro no fue anunciado acuerdo alguno.