NUEVA YORK, Estados Unidos, jul. 19, 2004.-Las milicias árabes siguen atacando a la población de la región de Darfur, en el occidente de Sudán, mientras se incrementa el número de personas desplazadas, según un informe divulgado este lunes por la ONU. Un informe inicial sobre la reunión entre las autoridades sudanesas y el enviado especial de la ONU, Jan Pronk, insinúa que las milicias árabes, conocidas como Yanyauid, continúan arrasando aldeas y difundiendo el terror en las poblaciones de origen negro de la región de Darfur.
"En la reunión, la ONU argumentó que aunque se ha mejorado en el acceso a la ayuda humanitaria, no ha habido avances en materia de seguridad y en la protección de personas desplazadas", anota un informe de la Oficina de Coordinación de Asistencia Humanitaria de la ONU (OCHA).
Las agencias humanitarias también están preocupadas por los recientes ataques al personal humanitario y a camiones que llevan suministros alimenticios y médicos, añade el documento.
La OCHA denuncia en el documento que ha aumentado en 100 mil el número de desplazados, así como muestra su preocupación por la presión que ejerce el gobierno de Sudán a esta población para que vuelvan a sus aldeas u otros lugares.
Sin embargo, afirma que los ataques de las milicias Yanyauid y otras alineadas con el gobierno hacen que esta población de desplazados tenga miedo de volver a sus casas.
De momento, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, no se ha pronunciado sobre si el gobierno sudanés ha cumplido sus compromisos con la organización, y para hacerlo espera reunirse primero con representantes de la organización mundial que han estado sobre el terreno.
El presidente de Sudán, Omar Hasan al-Bachir, se comprometió con la ONU a enviar tropas adicionales a Darfur para detener y desarmar las milicias Yanyauid y otros grupos armados que actúan fuera de la ley.
Prometió también suspender las restricciones de visados y de viaje a los trabajadores humanitarios internacionales, así como a permitir la entrada de materiales y equipos de comunicación en la región.
A la espera de que Annan haga una valoración, el Consejo de Seguridad tiene en la mesa un proyecto de resolución, presentado por Estados Unidos, en el que establece la imposición de un embargo de armas y una prohibición de viajar a las milicias Yanyauid, sanciones que podrían también extenderse a las autoridades sudanesas.
Para Annan, "el hecho que haya una resolución sobre la mesa, aunque no se haya votado, demuestra que el Consejo se está tomando seriamente el asunto".
Descartó, sin embargo, que el Consejo de Seguridad decidiera debatir por el momento el envío de una fuerza militar de paz a Sudán, como están pidiendo algunos países.
Por otro lado, la organización en defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) divulgó hoy un informe en el que confirma que las milicias Yanyauid operan bajo el comando del gobierno de Sudán, pese a que las autoridades lo deniegan.
"Cientos de testimonios y víctimas de ataques atestiguan que existe una coordinación cercana entre las fuerzas del gobierno y las milicias que operan en este conflicto", anota HRW.
Agrega que los líderes y miembros de estas milicias reciben salarios, uniformes y armas por parte del gobierno, así como que han participado en ataques conjuntos con las fuerzas gubernamentales contra la población civil.
"Es un poco escandaloso que el Consejo de Seguridad no haya adoptado todavía una resolución exclusivamente sobre Darfur", indicó en una rueda de prensa, Kenneth Roth, director de HRW en Nueva York.