LOS ANGELES, Estados Unidos, jul. 20, 2004.- Unas 3 mil personas evacuadas a causa de varios incendios en un valle al norte de Los Ángeles (California) empezaron este martes a regresar a su hogares tras controlarse parcialmente el fuego, informó hoy el Cuerpo de Bomberos local. Sin embargo, se mantiene la prohibición para otras 350 familias en una zona donde, aunque no ha habido destrucción de viviendas, las llamas amenazan con extenderse.
Las unidades de emergencia que luchan las 24 horas del día contra varios incendios forestales, que hasta hoy han destruido más de 10 mil hectáreas de bosques y cultivos a unos 75 kilómetros al norte de Los Angeles, dijeron que el fuego continúa en ese valle.
Una variedad de productos químicos contra lanzados desde helicópteros y las zanjas de contención hechas por los equipos de control de incendios han ayudado a contrarrestar en buena parte el avance de las llamas hacia otras áreas pobladas.
Un portavoz de los bomberos dio a conocer a la prensa que cuatro casas móviles fueron destruidas en el condado de Riverside, y que un nuevo incendio se desató la pasada noche cerca de la ciudad de Modesto, también en California, donde ha comenzado la temporada anual de incendios forestales con virulencia.
Mientras tanto, en otros estados, como Nevada, un incendio forestal arrasó quince viviendas en Carson City.
En Fairbanks, en Alaska, se emitió hoy una alerta de evacuación para 80 hogares al desatarse un incendio forestal alentado por fuertes vientos a unos ocho kilómetros del núcleo urbano de esa ciudad.