WASHINGTON, Estados Unidos, jul. 20, 2004.- Al cumplirse 35 años de la llegada del hombre a la Luna, Estados Unidos hace planes para volver antes de 2020, mientras algunos expertos y protagonistas de aquella gesta advierten de que "el tiempo para debatir la estrategia se acabó". El aniversario apenas se enmarca con eventos oficiales.
El Museo del Espacio y la Aviación en Washington fue sede esta noche de una ceremonia en la que los astronautas de las seis distintas misiones lunares serán nombrados embajadores espaciales y se les entregarán pequeños fragmentos del satélite.
Para la NASA, las circunstancias son ahora distintas de aquel 20 de julio de 1969, cuando cientos de millones de personas en todo el mundo vieron, pegados al televisor, cómo Neil Armstrong ponía el pie en la Luna y pronunciaba su célebre "éste es un pequeño paso para el hombre pero un salto gigantesco para la humanidad".
Aunque el presidente George W. Bush ha lanzado un programa para reanudar los viajes a la Luna como preparativo para el primer vuelo tripulado a Marte antes de 2020, el plan no ha venido acompañado de un aumento sustancial de fondos ni de un entusiasmo del público.
La propia NASA ha reconocido que necesita "reorganizarse" y una comisión presidencial le ha instado a cambiar de manera radical sus prácticas administrativas para cumplir el objetivo trazado por Bush.