BAGDAD, Irak, jul. 30, 2004.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, realizó este viernes una visita sorpresa a Bagdad. Se trata de la primera visita de un alto funcionario de la administración de Bush a la nación árabe, luego del traspaso de poderes, ocurrido el 28 de junio pasado. Powell afirmó hoy que su país ayudará al Gobierno iraquí a poner en marcha los planes de reconstrucción y creación de empleo, algo que consideró importante para estabilizar el país.
En una conferencia de prensa en Bagdad, Powell indicó que la reconstrucción y la estabilidad "son dos caras de una misma moneda", y reiteró el apoyo de Washington al Gobierno provisional iraquí para que las elecciones se celebren a tiempo, el próximo mes de enero.
Agradeció, además, los esfuerzos de las fuerzas de seguridad iraquíes para combatir a los insurgentes, atribuyó las acciones terroristas en Irak a grupos extranjeros infiltrados y aseguró que semejantes actos "no nos llevarán a abandonar nuestras marcha hacia la reconstrucción y la democracia".
También condenó enérgicamente los secuestros de ciudadanos extranjeros en Irak, e instó a los países aliados de Estados Unidos a que no respondan a las exigencias de los captores.
"Todo el mundo tiene que unirse contra semejantes acciones", ya que "los secuestros y asesinatos, si continúan, tendrán repercusiones negativas", dijo el jefe de la diplomacia norteamericana.
Reiteró que el Gobierno de su país acelerará en el envío de fondos a Irak para iniciar la reconstrucción de infraestructuras, el establecimiento de inversiones y la creación de empleo para que "los jóvenes iraquíes encuentren trabajo".
"Estamos decididos a seguir adelante en este proceso. La mejora de las infraestructuras contribuirá a la estabilización", recalcó Powell, quien destacó la necesidad de reforzar las medidas de seguridad para proteger a los que trabajan en la reconstrucción.
Por otro lado, dijo que el aplazamiento durante dos semanas de la Conferencia Nacional, que iba a celebrarse este sábado, no se debió a la inseguridad en Irak sino a la necesidad de que esté representado todo el pueblo iraquí.
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos indicó que la reconstrucción y la marcha del proceso democrático centraron las conversaciones que mantuvo en Bagdad con el presidente iraquí, Ghazi al Yawer, con el viceprimer ministro, Borhum Saleh y con el embajador norteamericano en Irak, John Negroponte.
También explicó que examinó con ellos la idea saudita de enviar a Irak una fuerza islámica de paz, que discutió en los últimos dos días en el reino wahabí con las autoridades de Riad, así como con el primer ministro iraquí, Iyad Alawi, con quien coincidió ayer en la ciudad saudita de Yeda.
Por otro lado, Powell pidió a los Gobierno de Irak e Irán que trabajen juntos para encontrar un "canal de cooperación" entre ellos, y advirtió que "cualquier intento de Irán de influir en Irak no servirá a sus intereses".