BRUSELAS, Bélgica, jul. 30, 2004.- El Consejo Atlántico, máximo órgano de decisión de la OTAN, alcanzó este viernes, un acuerdo sobre cómo ejecutar la misión de formación de las fuerzas iraquíes encomendada a la Alianza, según fuentes oficiales de la organización. El acuerdo prevé el envío de un primer equipo a Irak, previsiblemente la próxima semana, integrado por alrededor de 40 oficiales de la Alianza con dos funciones principales, explicó el secretario general de la Alianza, Jaap de Hoop Scheffer.
Por un lado, el examen, en colaboración con el Gobierno interino iraquí y con la Fuerza Multinacional que lidera Estados Unidos, de las prioridades en materia de Defensa de la administración interina.
Los responsables del equipo trasladarán sus conclusiones al Consejo Atlántico el 15 de septiembre para que éste defina, sobre esa base, el grueso de la misión de "entrenamiento, asesoría y cooperación" con las fuerzas iraquíes que la Alianza desplegará en los meses siguientes.
Pero además, este primer destacamento iniciará ya en agosto y sobre el terreno labores de formación con un conjunto de "oficiales seleccionado" de las fuerzas de Defensa iraquíes y asistirá a las autoridades iraquíes en la elección del personal que será formado fuera de su territorio por los países aliados que no prevén enviar fuerzas, como es el caso de Francia, Alemania, España o Bélgica.
De Hoop Scheffer subrayó que este primer destacamento "no es una misión exploratoria", como la realizada por el almirante estadounidense Gregory Jonhson a principios de julio, sino que supone el primer paso de "la misión de formación" comprometida por la Alianza en la cumbre de Estambul de los pasados 28 y 29 de julio.
A este respecto, De Hoop Scheffer afirmó que el primer destacamento trabajará "en estrecha coordinación con la Fuerza Multinacional" por razones de seguridad, aunque será una misión "distinta" y bajo el "mandato político" del Consejo Atlántico.
En cambio, el embajador estadounidense, Nicholas Burns, dio por sentado que la misión de la OTAN acabará teniendo una "unidad de mando" en la persona del actual comandante de la Fuerza Multinacional, el general George Caisey, por razones de eficiencia, y por el papel preeminente de Estados Unidos en la misión.
Según fuentes diplomáticas, Francia y "otros cinco o seis países" son reacios a que Casay ostente "este doble sombrero", por temor a que la coalición liderada por Estados Unidos "acabe absorbiendo a la OTAN", con las "implicaciones políticas" que tendría esta hecho.
El pulso entre Burns y el embajador francés Benoit d'Aboville, sobre la definición de la cadena de mando fue la causa de que el Consejo Atlántico precisase de tres días y siete sesiones plenarias para alcanzar un acuerdo.
Pese a las discrepancias internas del Consejo, De Hoop Scheffer subrayó que la decisión de este viernes, es fruto de "la unidad" de los países aliados sobre su implicación en la posguerra iraquí.
Por su parte, el embajador estadounidense destacó que "la bandera de la OTAN ondeará en Bagdad" tal como deseaba el presidente George W. Bush, consideró que el acuerdo demuestra que la fractura en el seno de la Alianza que causó la crisis iraquí está superada y constituye "un hito" en la historia de la organización.