LONDRES, Inglaterra, jul. 31, 2004.- Un grupo extremista que afirmó tener vínculos con la red Al-Qaeda, se atribuyó este sábado el atentado perpetrado la víspera contra el primer ministro designado de Pakistán, Shaukat Aziz, quien resultó ileso, reportó la prensa paquistaní. A través de un sitio de Internet, las autodenominadas "Brigadas Islambouli de Al-Qaeda" difundieron un comunicado en que se atribuyen el ataque y amenazan con "golpes más dolorosos si Pakistán no deja de someterse a Estados Unidos".
Aunque el grupo no mencionó de forma directa el nombre de Aziz, actual ministro de Finanzas y designado sucesor del actual jefe de gobierno interino, Shujaat Husein, señaló que "intentamos cazar a uno de los hombres de Estados Unidos, pero Alá quiso que sobreviviera".
"Con este golpe, entregamos un mensaje al gobierno paquistaní y a su traidor presidente, Pervez Musharraf, quien se atreve a entregar a los mujaidines (combatientes islámicos) a Estados Unidos", agregó el comunicado, cuya autenticidad no ha sido verificada.
Las Brigadas Islambuli también amenazaron con desatar una "sangrienta guerra" en territorio paquistaní si Musharraf continúa su alianza con el presidente estadounidense George W. Bush. La víspera, Aziz fue víctima de un ataque suicida cuando circulaba en su vehículo cerca de la ciudad paquistaní de Attock y aunque él resultó ileso, cinco personas perdieron la vida, entre ellas su chofer y el atacante.
El propio Aziz, de 55 años, lamentó la pérdida de vidas y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas. El ataque contra el funcionario ocurrió a 35 kilómetros de la capital Islamabad en medio de la tensión que vive el país desde 2001 por la supuesta presencia de cientos de militantes del la red Al-Qaeda que lidera Osama Bin Laden y el extinto régimen afgano Talibán.
Aziz fue designado el mes pasado como primer ministro por el presidente Musharraf, luego de la renuncia de Zafarullaj Khan Jamali, aunque antes de asumir el puesto debe ganar un asiento en la Asamblea Nacional (cámara baja del parlamento).
Tras la invasión estadunidense a Afganistán en busca de Bin Laden, culpado de los atentados del 11 de septiembre de 2001, su vecino Pakistán se convirtió en el principal aliado de Washington en la zona y ha lanzado numerosas operaciones contra los extremistas.
Apenas el jueves pasado, Pakistán anunció la captura de Ahmed Khalfan Ghailiniun, un alto líder de Al-Qaeda acusado de organizar los atentados de 1998 contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania y por quien Washington ofrecía 25 millones de dólares.