MADRID, España, jul. 31, 2004.- Una milicia rebelde iraquí, con nexos con uno de los líderes de Al Qaeda en territorio de Irak, Abu Musab al-Zarqaui, amenazó con decapitar a dos civiles turcos que tomó como rehenes, si la empresa en la cual trabajan no se retira de esta nación árabe. La cadena de televisión árabe Al Yazira reportó que el grupo armado dio un plazo de 48 horas a la compañía Kahramanli para que suspenda sus actividades en territorio iraquí sino, en caso contrario, decapitará a los rehenes.
En el espacio informativo, la cadena qatarí mostró una imagen de los dos secuestrados, identificados como Abdul Rahman Demir y Said Anwar, junto a sus captores identificados como Tawhid y Yihad, el organismo que dirige Zarqawi.
Tres individuos pertenecientes Al-Tawhid wal Jihad, el grupo armado islámico relacionado con el jordano al-Zarqaui, aparecen atrás de los rehenes que muestran sus pasaportes.
La milicia de la resistencia iraquí argumentó que la compañía colabora con las fuerzas militares estadounidenses en Irak desde territorio turco.
La organización armado se atribuyó en fecha anterior los secuestros de varios extranjeros en Irak, incluyendo el empresario estadounidense Nicholas Berg, el traductor surcoreano Kim Sun-il y el chofer búlgaro Georgi Lazov, quienes fueron decapitados.
Respecto a los siete camioneros, tres indios, tres kenianos y un egipcio, retenidos por otro grupo de la resistencia iraquí, la empresa en la cual trabajan anunció que ha cumplido con las exigencias de la milicia, autodenominada "Portadores de la Bandera Negra".
La noticia se produce cuando se vencía el plazo dado por los secuestradores para que la compañía kuwaití en la que trabajan los rehenes se retirara de territorio iraquí.
La agrupación amenaza con asesinar a un rehén cada 72 horas si la empresa kuwaití no se retira de Irak y, pese a ampliar el plazo varias ocasiones, finalmente lo fijó para la noche de este sábado y advirtió que no lo hará más.
Desde que en abril pasado estallara la denominada "crisis de los secuestros", diferentes grupos radicales han secuestrado a cerca de 70 ciudadanos extranjeros de más de 20 nacionalidades.
Hasta ahora, siete extranjeros secuestrados han sido ejecutados y alrededor de 17 permanecen retenidos, la mayoría choferes, pero Estados Unidos y el gobierno iraquí han exhortado a los gobiernos y compañías involucradas a no ceder a las exigencias de los plagiarios.