LISBOA, Portugal, ago. 1, 2004.- El canciller de Kenya, Chirau Ali Mwakwere, afirmó que fueron liberados este domingo, en buen estado de salud, los siete extranjeros secuestrados en Irak el pasado 21 de julio, entre ellos tres kenianos. “Tengo el placer de anunciar que los tres kenianos junto con los otros cuatro camioneros procedentes de otros países que estaban secuestrados desde el 21 de julio han sido liberados esta tarde", afirmó el ministro de Asuntos Exteriores de Kenya.
El gobierno de Kenya recibió información confiable de que los rehenes fueron dejados en libertad sanos y salvos, afirmó el canciller en rueda de prensa en Nairobi, capital keniana, según reportes de prensa conocidos en esta ciudad.
Los rehenes, tres kenianos, tres indios y un egipcio, quienes trabajan como choferes de la compañía “Kuwait and Gulf Link Transport”, fueron entregados a la embajada de Egipto en Bagdad, a sólo unas horas de vencerse el plazo para que fueran ejecutados.
El grupo extremista Portadores de las Banderas Negras del Ejército Secreto Islámico que secuestró a los extranjeros, había dado a la empresa kuwaití hasta las 15:00 horas GMT de este domingo para cesar su trabajos en Irak o de lo contrario ejecutaría a los rehenes.
Los negociadores para la liberación de los rehenes señalaron que los representantes de la compañía aceptaron la demanda de los secuestradores, sin embargo, el canciller keniano no ofreció detalles sobre la liberación.
El ministro indicó que los siete extranjeros serán trasladados en las próximas horas a Kuwait, donde serán recibidos por su representante Yusuf Nzibo y personal de la embajada de Kenya en Arabia Saudita, quienes ya se están en el emirato.
La liberación de los siete camioneros se da a conocer en momentos en que el grupo Al-Tawhid wal Jihad (Unificación y Guerra Santa) anunció el secuestro de dos empleados turcos de la compañía Kahramnli.
El grupo, dirigido por Abu Musabb al Zarqaui, presunto líder de la red Al Qaeda en Irak, amenazó en un video enviado a la televisora Al Yazira con decapitar a Abdul Rahman Demir y Said Anwar si la compañía Kahramnli no suspende de inmediato su labor en Irak.
La empresa, encargada de trasportar material y alimentos a las fuerzas estadounidenses que siguen en Irak, es señalada por el grupo extremista de colaborar en la invasión de la coalición liderada por Estados Unidos.
Desde abril pasado, cuando se conocieron los primeros secuestros a extranjeros en Irak, más de 70 personas de unas 20 nacionalidades han sido tomadas como rehenes por diversos grupos extremistas, siete de las cuales han sido ejecutadas.