ASUNCIÓN, Paraguay, ago. 6, 2004.- Los muertos en el incendio del supermercado Ycuá Bolaños el pasado domingo, se redujo de 464 a 399, luego de comprobarse la duplicación de nombres debido al caos, mientras que 144 personas más continúan desaparecidas, informó este viernes la Fiscalía General del Estado. Óscar Latorre, fiscal general, explicó que la duplicación y hasta triplicación de nombres de fallecidos y heridos "se produjo en medio de la conmoción cuando se anotaba a una misma persona con sus dos nombres y dos apellidos; luego, en otro lugar, se usaba sólo un nombre y un apellido o dos nombres y un apellido".
"El personal de la Fiscalía junto con los bomberos, policías y médicos con enfermeras de hospitales hicieron una minuciosa tarea de depuración y encontramos, finalmente, que en la tragedia murieron 399 individuos", aclaró.
Latorre indicó que de esa cifra, 52 cadáveres no pueden ser reconocidos "mientras que 144 personas están desaparecidas de acuerdo con testimonios de familiares quienes afirman que esos desaparecidos estuvieron el domingo en el centro comercial".
Por otro lado, Santiago Velazco, portavoz de la Policía Nacional, explicó que "llevamos un conteo paralelo de las víctimas y, por ahora, tenemos que hubo 408 muertos pero nos reuniremos con la Fiscalía para realizar la comparación de nombres, tanto de fallecidos como de heridos".
Rodrigo Duré, vocero de la Fiscalía, agregó un dato complementario: "El desastre afectó a 200 niños y adolescentes, de acuerdo con testimonios de familiares; de esa cifra, 80 murieron, 70 están internados en hospitales; 24 fueron dados de alta; y 26 están desaparecidos".
Roberto Almirón, médico, que perdió a un hijo de 19 años de edad, anunció este viernes la creación de la Mutual de Víctimas del Holocausto Ycuá Bolaños y como primera medida, solicitó a los diferentes medios de prensa que "a partir de hoy se abstengan de difundir imágenes (en televisión y diarios) de los muertos carbonizados, destrozados, calcinados y mutilados".
Mientras, los expertos locales y extranjeros siguen removiendo escombros para determinar las causas del siniestro.
Camarógrafos de canales de televisión mostraron, con autorización de la Fiscalía, el interior del supermercado en siniestro, constatándose una destrucción total. Literalmente, el local fue incinerado, menos la estructura de concreto.
No obstante, las imágenes mostraron que dos de las tres bocas de salida eran, relativamente, grandes: de 14 metros de ancho por cuatro metros de alto.
El juez Pedro Darío Portillo, quien dirige el proceso judicial, dijo haber abierto la caja fuerte del local pero sólo encontró monedas y billetes por sumas insignificantes.
Portillo procesa a los propietarios del supermercado Juan Paiva y su hijo Daniel; Humberto Cassaccia, socio de ambos; y cuatro guardias de seguridad, por los supuestos delitos de homicidio culposo y omisión de auxilio. Guardan reclusión en la penitenciaría pública Tacumbú, en las afueras de Asunción.
Otros cuatro supermercados de la cadena Ycuá Bolaños, en el área metropolitana, continuaban cerrados debido al embargo de dinero y bienes de los propietarios. La protesta de unos 800 empleados se mantenía vigente pero el procurador general de la Nación, Nelson Mora, informó que "realizamos las gestiones legales para que desde el lunes próximo vuelvan a atender al público".
"Estamos, además, ajustando algunos procedimientos para que los proveedores reciban su dinero igual que los empleados", apuntó.