SUCRE, Bolivia, ago. 6, 2004.- En Bolivia hay un panorama esperanzador sobre las posibilidades de recuperación y de desarrollo integral, dijo el presidente Carlos Mesa a sus compatriotas en el primer informe de su gestión, en el 179 aniversario de la Independencia nacional. El mandatario boliviano presentó su informe ante el Congreso Nacional de los casi diez meses de su administración, en la inauguración de las sesiones de la legislatura 2004-2005, realizada en la ciudad de Sucre, la capital de Bolivia, en el sur del país.
En poco más de una hora, Mesa dijo que su dedicación principal estuvo centrada en la reforma de la Constitución, para atender las demandas sociales que provocaron su ascenso al poder, y en lograr el equilibrio de las cifras de la economía nacional, afectada desde hace varios años por un elevado déficit.
Según el presidente, que juró al cargo el 17 de octubre pasado, la introducción del referendo y la asamblea constituyente en la normativa nacional permitieron "un salto cualitativo" de la democracia boliviana.
Sostuvo que el primer referendo, realizado el 18 de julio del mes pasado para definir el futuro del gas natural, demostró que el pueblo se dio "a sí mismo una lección de vocación democrática" y otra de "vocación cívica y de apuesta por la paz", al contrario de lo que impulsaban sus opositores.
Defendió su opción por la negociación pacífica antes que la violencia con grupos sociales, a los que convocó a utilizar "la racionalidad" para solucionar la "gigantesca cantidad de demandas".
El Jefe de Estado indicó que la economía fue estabilizada, con la ayuda de la comunidad internacional, hasta el punto de que el déficit no financiado fue reducido de 414 a sólo 15 millones de dólares para este año, y que el déficit del PIB será del 6.1 por ciento, inferior al 8.6 por ciento del año pasado.
Las cifras rojas bajaron como efecto de la aplicación del Impuesto a las Transacciones Financieras, desde junio pasado.
Aseguró que Bolivia registrará en 2004 un crecimiento del 4 por ciento y que las exportaciones podrán llegar al récord de 2 mil millones de dólares.
Mesa se identificó "distanciado" de la visión neoliberal clásica y apegado a un "compromiso" de mirar de otra forma la economía y la política, en la que ampare la intervención directa del Estado en "temas esenciales" para "reorientar lo que el mercado no puede hacer".
En tono auto crítico, reconoció el "error político" de no haber defendido más su proyecto de impuesto al patrimonio, que el Congreso desechó, y con el cual pretendía aumentar los ingresos fiscales.
Admitió excesiva ineficacia y burocracia estatal, aspectos que limitan la inversión pública, y prometió elaborar un programa de política social para paliar las demandas de las organizaciones menores.
Mesa destacó que la exportación de gas natural, autorizada por el referéndum del mes pasado, irá acompañada de un programa de industrialización del producto energético, en acuerdos que alcanzó con los gobiernos de Brasil, Argentina y de Perú.
Defendió su decisión de exportar el gas a través de territorio peruano a México, en vez de un puerto de Chile, por la negativa de este país en atender la demanda local de una salida propia a la costa del Pacífico.