Haga clic aquí para ver el micrositio de Atenas 2004 DENVER, Estados Unidos, ago. 18, 2004.- A tres años de la implementación de una ley estatal en Colorado contra el racismo policial, pocos son los latinos que conocen tal legislación y la usan para hacer respetar sus derechos, según una organización pro derechos civiles.
La ley HB 1114, aprobada en 2001, establece que los policías deben identificarse con nombre, número de placa y teléfono cada vez que paran a una persona por infracción de tránsito.
"La ley claramente indica que el agente de policía debe entregar una tarjeta con toda su información, incluyendo la repartición en la que trabaja", dijo el activista comunitario Edgar Acosta.
"Tienen la obligación de hacerlo, excepto que se trate de un problema mayor que lleve al arresto de la persona. Pero pocos hispanos exigen que se cumpla con esta ley. Creo que eso contribuye a que se mantengan los casos de racismo policial", agregó.
El problema, dijo, se complica cuando las autoridades paran a un vehículo conducido por hispanos o por afroamericanos pero luego dejan que el conductor siga su camino, sin emitir una boleta o una citación, y sin explicar por qué el carro fue detenido.
Acosta aclaró que él no cree que haya un número desproporcionado de estos casos, ni que estos incidentes vayan en aumento.
Sin embargo, debido a las recientes tensiones entre la policía de Denver y las minorías por la muerte de un joven de 15 años con discapacidad mental y sordera, y muerte de un hispano de 63 años y paralítico, Acosta sostuvo que el grupo ONE prefiere "educar a la comunidad para prevenir incidentes".
Por esto, Acosta y los miembros de Una Nación Iluminada (One Nation Enlightened, o ONE, en inglés) comenzaron este miércoles a instalar grandes avisos en la principal calle del barrio hispano en el oeste de Denver y a repartir volantes con información sobre la HB 1114.
Los cárteles dicen "Detengamos el Racismo Policial Ahora", y tienen un número de teléfono para pedir más información.
Los volantes agregan detalles sobre la legislación y sobre las organizaciones que respaldan esta iniciativa.
Según el Segundo Reporte Anual de la Policía de Denver, compilado independientemente por la Universidad de Denver y publicado en marzo del 2004 con datos de 2003, de los poco más de 155 mil casos de vehículos detenidos en ese año 32 por ciento fueron hispanos.
Esa situación crea "mucho temor y desconfianza de la policía entre la población minoritaria", declaró Acosta. "No queremos que los policías sean corteses. Queremos que se respete la ley".
Por su parte, el senador estatal Peter Groff (demócrata, de origen afroamericano) afirmó que contribuirá a esta campaña y que iniciará una serie de anuncios públicos en las radios locales "para alertar a la población sobre el respeto a sus derechos".