Haga clic aquí para ver el micrositio: La Boda Real española BUENOS AIRES, Argentina, ago. 24, 2004.- La Corte Suprema de Argentina declaró este martes "imprescriptible" el asesinato en un atentado del general chileno Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, cometidos en Buenos Aires en 1974, informaron fuentes judiciales.
El fallo del tribunal supremo confirmó así la condena a prisión perpetua dictada en noviembre de 2000 en Argentina contra el ex agente secreto chileno Enrique Arancibia Clavel, quien había apelado ese fallo.
Además, la resolución abre la posibilidad de revisar el perdón que en la década de los años ochenta benefició a los jefes de la última dictadura militar argentina (1976-1983) acusados por delitos de lesa humanidad.
La Corte Suprema tiene pendiente de resolución un fallo sobre la validez de la leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que han sido declaradas nulas por el Parlamento e instancias inferiores de la justicia local.
Por esas polémicas normas fueron eximidos de responsabilidad unos 2 mil militares y policías acusados de violaciones de los derechos humanos, pero muchos de ellos fueron nuevamente procesados y encarcelados por jueces de primera instancia cuando el Parlamento las anuló el año pasado.
Con el voto favorable de cinco de sus miembros y la oposición de los otros tres, la Corte argentina confirmó el fallo dictado el 11 de noviembre de 2000 por un tribunal de Buenos Aires que sometió a Arancibia Clavel a juicio oral y público.
El antiguo agente de la policía secreta del régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990) en Chile fue condenado a reclusión perpetua por el asesinato de Prats y Cuthbert, perpetrado el 30 de septiembre de 1974 en la capital de Argentina.
Prats, que cedió la jefatura del Ejército chileno a Pinochet días antes de que éste diera un golpe de Estado, en 1973, murió junto a su esposa al estallar una bomba colocada en el coche en el que viajaba el matrimonio.
En el juicio, el tribunal consideró que Arancibia había sido "partícipe necesario" en la comisión del crimen, y lo consideró también culpable de haberse asociado con tres o más personas para perpetrar el atentado terrorista.