Haga clic aquí para ver el micrositio de Atenas 2004 BERLÍN, Alemania, ago. 24, 2004.- El soldado estadounidense Ivan Frederik se declaró este martes, a través de su abogado, culpable de participar en las torturas a que fueron sometidos los prisioneros en la prisión de Abu Ghraib en Bagdad.
"El ha llegado a la conclusión de que ha violado la ley con su comportamiento y asume la responsabilidad de sus actos", dijo a la prensa el abogado Gray Meyers tras unos interrogatorios celebrados en un cuartel estadounidense en Mannheim (suroeste de Alemania).
Frederik, de 37 años, espera que también sus compañeros que participaron en el "caos de Abu Graib" asuman su responsabilidad.
El propio Frederik compareció ante la prensa en compañía de su mujer, pero sólo se expresó a través de su abogado.
Otro de los soldados acusados, el sargento Charles Graner, fracasó en su intento de evitar que se usen como pruebas unas fotografías en su contra.
Asimismo, un tribunal militar estadounidense rechazó hoy llamar a declarar como testigo al secretario de Estados Unidos, Defensa Donald Rumsfeld, en el proceso que se le sigue a seis soldados implicados en el escándalo de torturas de la prisión iraquí a Abu Ghraib.
Los abogados de algunos de los soldados implicados habían pedido llamar a Rumsfeld como testigo por considerar que sus comentarios sobre los métodos de interrogatorio en la base estadounidense de Guantánamo podrían haber instado a los acusados a cometer torturas.
SE ECHA PARA ATRÁS
Mientras tanto, durante los interrogatorios a los soldados norteamericanos acusados de torturar a los presos iraquíes, que se llevan a cabo en Mannheim (Alemania), otro de los militares, Javar Davis, fracasó en su intento de invalidar su confesión inicial.
"No dije la verdad sobre lo que yo mismo hice", declaró hoy el sargento Javar Davis, quien rechazó al mismo tiempo explicar qué sucedió entonces si su declaración fue falsa.
En el primer interrogatorio al que fue sometido, a mediados del pasado enero, Davis detalló, en una confesión escrita de cuatro páginas, las torturas y abusos a presos iraquíes en las que participó y que se divulgaron a mediados de abril.
Hoy alegó que en el momento de entregar esa declaración estaba cansado y que por ello no fue correcta.
Una excepción es el cabo Jeremy Sivits, quien se declaró culpable en el proceso preparatorio y el pasado mes de mayo fue condenado a un año de cárcel y expulsado del Ejército por un tribunal militar en Bagdad.
Los interrogatorios, que son parte del proceso preparatorio para determinar si hay pruebas suficientes para abrir un juicio, se celebraron en Alemania y no en Bagdad por motivos de costes y de seguridad.
Algunos de los abogados defensores se negaron a desplazarse a Irak porque temen por su seguridad, pero el proceso principal se celebrará en Bagdad, aseguró hoy el coronel Pohl.
En total, seis militares tienen que responder actualmente por las torturas de Abu Ghraib de lo cuales cuatro son interrogados en Mannheim.