MOSCÚ, Rusia, ago. 1, 2004.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ofreció este miércoles a su colega ruso, Vladimir Putin, "cualquier apoyo" de su país para superar la crisis de los rehenes. El servicio de prensa del Kremlin informó que Bush llamó por teléfono a Putin para expresarle sus condolencias y solidaridad tras el secuestro de varios centenares de personas por un comando terrorista en una escuela de la ciudad rusa de Beslán, en el Cáucaso Norte.
El presidente norteamericano calificó ese ataque de "barbarie" y recordó que Rusia y Estados Unidos, "hombro con hombro, libran una batalla sin cuartel contra el terrorismo internacional".
Putin, quien tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos fue el primer líder mundial en llamar a Bush para expresarle su solidaridad, agradeció al presidente norteamericano su apoyo ante esta nueva crisis de rehenes en Rusia.
La consejera de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Condoleezza Rice, también llamó por teléfono al secretario del Consejo de Seguridad adjunto al Kremlin, Igor Ivanov, para condenar el nuevo ataque terrorista en Rusia, según un comunicado oficial difundido en Moscú.
Rice "expresó en nombre de la Administración estadounidense la solidaridad y el apoyo a los esfuerzos de la dirección rusa en la lucha contra el terrorismo y abogó por fortalecer la cooperación de Estados Unidos y Rusia en el frente antiterrorista", añadió.
También condenó el secuestro de centenares de rehenes, la mayoría niños, en Beslán el Departamento de Estado norteamericano, que exigió a los terroristas "liberar inmediatamente y sin condición alguna" a todas las personas retenidas, según las agencias rusas.