MOSCÚ, Rusia, sep. 1, 2004.- Ninguno de los niños capturados este miércoles por un comando terrorista en una escuela de la ciudad rusa de Beslán ha resultado herido y la salud de todos está bien, aseguraron los secuestradores al gabinete de crisis creado por las autoridades. "Durante nuestros contactos telefónicos, los terroristas afirmaron que los niños están bien y a ninguno le ha pasado nada", dijo Valeri Andreyev, jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB) en la república de Osetia del Norte, donde se encuentra Beslán.
Andreyev confirmó que "por ahora no se ha conseguido establecer el número exacto de secuestrados", hasta 400 personas y en su mayoría niños, además de maestros y padres de algunos menores, según la agencia Itar-Tass.
Los terroristas, una veintena de hombres y mujeres vestidos de negro, encapuchados y armados hasta los dientes, entraron a sangre y fuego en la escuela número 1 de Beslán a primera hora de la mañana, cuando se celebraba la ceremonia de inauguración del año escolar.
El oficial del FSB dijo que el comando terrorista todavía sigue rechazando la propuesta de hacer llegar al colegio agua, alimentos y medicinas para los rehenes, hacinados en la sala del gimnasio.
A juzgar por todo, los terroristas quieren evitar cualquier contacto durante la noche que puedan aprovechar las fuerzas de seguridad para un eventual asalto, o bien esperan la llegada del conocido doctor infantil Leonid Roshal, a quien aceptaron como mediador por su experiencia en otras crisis de rehenes.
No muy lejos del colegio, bloqueado por las fuerzas de seguridad y carros blindados, las autoridades desplegaron un centro de urgencias médicas y otro de asistencia psicológica a los centenares de familiares de los niños secuestrados que siguen rodeando el lugar a pesar de que en Beslán ya es de noche y ha caído una fuerte lluvia.