MOSCÚ, Rusia, sep. 6, 2004.- Numerosas muestras de pesar, dolor y solidaridad se pueden oír desde todo el mundo por la tragedia vivida en la escuela de Beslán, Osetia del Norte, donde al menos 335 personas murieron el viernes en un ataque terrorista. Rusia guarda dos días de luto por las víctimas. "De alma y corazón, todos estamos hoy allí, en Osetia del Norte, en Beslán", dijo el presidente de Rusia, Vladimir Putin, al inaugurar con un minuto de silencio una reunión con el Gobierno.
Pero las buenas palabras no han bastado y la oposición nacionalista pidió la destitución en pleno del Gobierno ruso por "negligencia" en el manejo de la crisis.
Los gobiernos europeos expresaron su dolor por lo sucedido en Beslán y sus víctimas, y han respondido de forma inmediata a la petición de ayuda del gobierno ruso, que solicitó equipos médicos, medicinas y personal sanitario.
La Comisión Europea envió condolencias y evitó criticar al Gobierno ruso por su actuación al no disponer de "información detallada" de lo sucedido en Beslán.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, dijo que "no es el momento de reproches" al Gobierno de Moscú y precisó que es el momento de "ver cómo se pueden gestionar estas crisis".
El mandatario español José Luis Rodríguez Zapatero, invitará al Ejecutivo de Moscú para que niños sobrevivientes de la tragedia puedan pasar una temporada en España, e intentar aplacar su sufrimiento.
Los 117 niños del octavo Campo de la Paz del Fórum Universal de las Culturas que se realiza en Barcelona reclamaron en un manifiesto "Stop a la violencia" y subrayaron que "los niños y niñas del mundo amamos la libertad, amamos la paz".
Adolescentes de Argentina, Uruguay, España, Irán, Bosnia, Argelia, Mozambique, China y Uzbekistán- guardaron un minuto de silencio en recuerdo de las 335 víctimas.
El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, "horrorizado" por la toma de rehenes en la escuela de Beslán, expresó la "solidaridad" de Francia con Rusia.
El encuentro previsto entre el canciller alemán, Gerhard Schroeder, y el presidente ruso, Vladimir Putin, se mantiene para el próximo fin de semana en Hamburgo, norte de Alemania, a pesar de la tragedia de Beslán.
El primer ministro británico, Tony Blair, habló en una conversación telefónica con Putin, sobre la tragedia de Beslán, y le manifestó las condolencias del Reino Unido.
El jefe de la diplomacia belga, Karel de Gucht, encargado del dispositivo de intervención en catástrofes extranjeras, estudia el envío de ayuda médica urgente a Rusia, dijeron fuentes del Ministerio de Exteriores.
Por otra parte, 150 mil personas, según los organizadores, desfilaron con velas y antorchas en Roma contra el terrorismo y en solidaridad con las víctimas de la masacre de la escuela de Beslán.
Rusia, que vive de luto, celebró mítines y manifestaciones contra el terrorismo, que culminarán mañana en la Plaza Roja de Moscú.
Los organizadores, la Federación de Sindicatos, calculan una masiva asistencia a la protesta nacional "Rusia contra el terror".