LA HABANA, Cuba, sep. 13, 2004.- Treinta días después del paso del huracán ‘Charlie’ por Cuba, el nuevo villano es ‘Iván’: corto de nombre, pero de un radio de influencia tan amplio que sus avisos se sentían fuertes desde la mañana de este lunes. El lugar se llama así, Batabanó, en la costa sur de la provincia de La Habana. El camino a este poblado es borrado a ratos por el agua, algunos de sus postes de luz ya se dieron por vencido y los techos más débiles han sido los primeros en caer, a pesar del esfuerzo de algunos.
La zona fue evacuada por su proximidad al mar, pero algunos no pudieron dejarla sino hasta el último momento.
El transporte público ha sido prácticamente suspendido en este lugar. A 13 kilómetros de la costa por lo que el viento y la lluvia ya se dan de manera importante.
Y a pesar de ello, algunos ponen a prueba el espíritu y caminan de un pueblo a otro, buscando un lugar seguro para pasar el temporal anunciado para este lunes.
"Sí, sí...voy ahora a comer para ir a mi casa, para refugiarme, que el niño viene muy malo para pasar por aquí”, señaló Abel Mendoza, habitante de la región azotada por Iván en Cuba.
Y mientras Batabanó y otras provincias de la isla pasaban por agua, en la capital del país la lluvia también vaciaba calles.
El aeropuerto internacional se mantiene cerrado, los hoteles guardan a sus huéspedes y la televisión nacional daba la mala noticia: Iván sí tocaría el extremo occidental de Cuba, pero sus efectos sólo serán visibles al amanecer.